Sinófobos y jocosos sin fronteras

China es muchas cosas: un paí­s enorme, la cuna de una civilización milenaria, un país que vive bajo un sistema cuasidictatorial, el escenario del 90% de las ejecuciones mundiales, una nación donde cada dí­a se publican 2200 cabeceras de periódicos distintas (a cuál más intervenido y por tanto a cuál más “amarillo” o rosa), la tercera economí­a del mundo, un régimen que financia países africanos de dudoso respeto a las leyes pero indudables reservas de petróleo y al mismo tiempo China es la encarnación muchos mitos del imaginario universal y especialmente del occidental.

Personalmente, encuentro muy atractivas las culturas asiáticas, por su lógica alternativa y por su interés por los detalles. Me atrae más Japón que China, supongo que en parte porque de China apenas conozco algo más que el tópico: pelis de Jackie Chan, restaurante chino, bazares orientales a un euro, cuarto y mitad de acupuntura y Chikung y en parte porque he estado más expuesta a los tópicos negativos o prejuicios sobre los chinos que a los de los japos. Los chinos son guarros, caóticos a la hora de conducir, poco cívicos, suele decirse, cuando en realidad lo que deberí­a decirse es que su etiqueta social y su lógica son muy distintas (aunque sí­, efectivamente, se lleva muy mal que griten tanto o su facilidad para soltar ventosidades en público y demás).

Sea como fuere me está resultando curioso registrar las reacciones que se producen en mi entorno cuando digo que me voy a China. Por ejemplo:

Elsinora: Me voy a China, a los Juegos, una semana.
Sinófob@: Vas por trabajo, claro…
Elsinora: No, de vacaciones.
Sinófob@: ¿De veras? Pero será que corres o algo…

Cierto tipo de gente mayor reacciona así. (Y yo me pregunto, además, ¿tengo yo aspecto de correr? ¿tan efectivos han sido estos meses de natación y Pilates? Mi no entender) Veamos el caso siguiente.

Elsinora: Me voy a China, a los Juegos, una semana.
Sujeto ocurrente: Te ha tocado la china.
Elsinora: ¡¿?! (pienso para mí eso de que la risa va por barrios que decía Gila; en el mí­o no nos reimos con estos chascarrillos).
Sujeto ocurrente: Con lo contaminado que está eso… Y lleno de chinos.
Elsinora: Pues a mí me apetece mucho ir y conocer China. Más por el paí­s que por los Juegos en sí.
Sujeto ocurrente: Seguro que todo está lleno de chinos que andan por ahí­ corriendo detrás de los carros de arroz. ¿Sabes cuánto puede correr un chino detrás de un kilo de arroz?
Elsinora, en un estado más Mi no entender que nunca: ¿¡?!
Sujeto ocurrente: Hasta que dejen de salirle granos. Ja, ja, ja.

Este es un ejemplar de Jocosos sin fronteras, que ronda los 60 años de edad y el 0,6 de gracia.

Pues nada, ya seguiremos recogiendo reacciones.

Sean buenos.