Las maravillas de my life

Una canción de la radio se alzó de repente en medio del barullo. Era un tema de música disco de los ochenta que no oía desde niña.Y en ese momento tuve una iluminación. Lo normal es que las iluminaciones le lleguen a uno en lo alto de una montaña, tras semanas de ayuno, o en un viaje a las antí­podas, pero a mí­ este descubrimiento transcendental me llegó en una habitación normalita escuchando un programa de radiofórmula, en pijama. Sea como fuere, una no descubre todos los dí­as que un estribillo que tenía grabado a fuego desde pequeña era completamente inventado.

Cuando somos pequeños y tenemos poco vocabulario o cuando nos hablan en un idioma que no conocemos tendemos a interpretar por aproximación, cambiamos los fonemas hasta transformarlos en algo más “comprensible”. Desde este prisma, oír es haber o­ído ya que toda percepción pasa por el filtro de la memoria de sonidos que posee el oyente. Esto es fundamental para la enseñanza de idiomas o de música.

José Antonio Marina analizaba este aspecto aunque aplicado a la vista en su libro “Teorí­a de la inteligencia creadora”, a partir de ejemplos tomados del baloncesto (cómo alguien que no conozca las reglas del juego y no esté habituado a ver los movimientos a gran velocidad no es capaz realmente de percibirlos ya que no los decodifica).

Volviendo a mi canción ochentera, lo que descubrí­ es que aquella vocecita del pasado no decía en absoluto “Las maravillas de my life“, como yo llevaba años tarareando, sino, por supuesto, “Last night a DJ saved my life” (de Indeep). Visto ahora, “Las maravillas de my life” es una combinación realmente extraña de español e inglés (una construcción “espanglis”) pero lo cierto es que este tipo de canciones nunca tienen demasiado sentido cuando uno las analiza. Lo curioso es que identificara el “my life”. Se ve que pese a ser una retaca y hablar sólo francés ese par de palabras me resultaban lo bastante familiares para reconocerlas, por no mencionar que la parte final de la frase se oye mejor por ser tónica.

Aunque dentro de los fenómenos perceptivos curiosos los más conocidos son los visuales, en el ámbito español se han popularizado bastante los auditivos gracias a la sección de “El hormiguero” de Cuatro llamada “Momentos teniente“. En ella se reproducen trozos de canciones en otros idiomas que parecen decir cosas extrañas en español. Los casos suelen ser divertidos y muy disparatados, pero haciendo memoria y sin buscar tanto es fácil recordar cosas que nos han ocurrido a nosotros en este sentido. Por ejemplo, un amigo mío solía comentar la risa que le produjo descubrir que el “ponporrutas imperiales” que cantaban él y sus compañeros en realidad era “voy por rutas imperiales”.

En el ámbito de la percepción visual son famosas las malas pasadas que nos juegan a veces la ley de la contigüedad y la de figura y fondo. ¿Quién no ha visto el famoso dibujo que puede ser tanto el perfil de una joven como la cara de una anciana, o las copas/perfil de dos personas? (más ejemplos aquí). Cada sentido parece generar sus propias claves de mala interpretación, por así­ decir.