Hold your horses o Pedro y el lobo

Me encanta la expresión inglesa “hold your horses“, que quiere decir “¡para el carro!”, porque me parece muy visual (veo al tipo sujetando las bridas) y porque conecta con mi lado castizo, supongo.

La cuestión es que llevo unos dí­as tratando de hacer más habitable mi cuarto/oficina y de paso previendo qué cosas voy a dejar en Londres y cuáles me llevaré a Madrid y de qué forma. En los casi dos años que llevo aquí­ a pesar de mis intentos anticonsumo he acumulado bastantes cosas, un montón de libros, un par de muebles, ropa etc. La cosa es que con el rollo de la mesa y las discusiones los problemas que me supuso conseguirla y la estanterí­a que saqué al pasillo, el asunto de la gestión de los libros y demás se ha vuelto una preocupación recurrente, agravada por la contractura de cuello y hombro.

La otra tarde, mientras estaba tranquilamente sentada al ordenador F. vino a decirme que en la puerta había una señora que vendía enciclopedias y que querí­a verme. Que al saber que era estudiante querí­a hablar conmigo. Dadas las circunstancias de superpoblación de libros en mi cuarto y que me voy de Londres en unas semanas (Dios mí­o, qué poco me queda y que poco lo estoy saboreando, entre tesis y contracturas) todo era completamente absurdo, así­ que podí­a haber desconfiado y pensado que habí­a algo más, pero con el episodio de los testigos de Jehová tan cercano, pensé que era otra ida de olla de F. Así que primero le dije a F. sin levantarme que no tenía ningún interés en ninguna enciclopedia y luego, como insistí­a, me levanté de mala gana a atender a esa inoportuna señora.

En la puerta me esperaba sonriente una amiga que vive cerca, que había venido a verme de sorpresa. La idea de la vendedora de enciclopedias había sido suya. Estuvimos charlando un rato y luego salimos a tomar algo en una terracita del barrio. Me encantó la sorpresa, por cierto.

Al dí­a siguiente me disculpé con F. porque la cara de “tú te has vuelto loca” que le debí­ poner tuvo que ser de antologí­a. No le dije nada borde, pero estoy segura de que mi expresión no dejaba lugar a dudas. Comentó que en aquel momento pensó que le iba a tirar un libro. Lo cierto es que no se me ocurrió -estaba simplemente flipada con el mensaje de la vendedora de enciclopedias y me preguntaba ¿cómo habrá sabido que soy estudiante?, si hasta se lo ha soltado esta, me contestaba-, pero puestos a buscar formas de deshacerse de ellos… nada mejor que tirar uno para evitar que te inciten a comprar unos cuantos más ;-))). Qué cosas más prácticas se le ocurren a F. cuando se pone.

7 respuestas a «Hold your horses o Pedro y el lobo»

  1. Teresa, me alegro de que te guste el texto (la vida es así de irónica a veces).
    Alex, en septiembre termino el master, de manera que en principio en octubre me vuelvo a Madrid, salvo que se me cruzara un trabajo estupendo en Londres de aquí a entonces, cosa que veo poco probable, basándome en mi búsqueda de curro el año pasado.
    Desde Madrid probablemente lleve un fotoblog y es posible que haga entradas periódicas en inglés y/o sobre Inglaterra. E iré subiendo más fotos a mi Flickr. Dejaré los links por aquí­, de todas maneras.

  2. Ya te vas de Londres? Te vas por un tiempo o ya lo dejas definitivamente?
    Espero que todo te vaya muy bien!! Saludos!!

  3. Saludos desde Santiago (de Compostela)
    Me he venido una semanita a disfrutar de estas tierras y os comunico (no por dar envidia) que no se está mal. Hoy he estado en la playa de San Francisco y todo, que está en Muros, pero con ese nombre podría estar en cualquier parte.
    No es California, pero no se estaba nada mal. Me he estrenado con un bañito y todo, con el agua un pelí­n frí­a, que todo hay que decirlo.
    ¿Cómo van esas malditas contracturas? Con acupuntura o sin ella, cuí­date, please.
    Millones de besos

  4. Me alegro de que estés tan agustito por las Galicias y de que me sigas fielmente desde allí ;-))
    He contratado otra tanda de sesiones de acupuntura (estoy mejor, pero no del todo bien). Se ve que lo de mi doctora china y yo va a ser una larga amistad. A mi bolsillo no le hace tanta gracia, pero lo fundamental es la salud, ¿no?, que espalda no hay más que una y euros o libras, en cambio, hay unos cuantos miles circulando por ahí.
    ¡Tómate una de pulpo a la gallega y un ribeiro a mi salud!!

  5. Me encantará seguir tus andanzas tanto madrileñas como londinenses. Hecharas de menos Londres, ¿no?

    Saludos!!

  6. Pues imagino que llegado el momento sí­ echaré de menos Londres, pero de momento lo que echo en falta es la libertad de movimientos agggg, qué lata de contractura y de agobio de tesis ;-))

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