Exotiza, que algo queda

Ver para creer. Una pensaba que el listón estaba muy alto tras un año de despropósitos y cosas impensables y que sería difícil que 2009 nos sorprendiera, pero ahora llega Aznar y dice que la victoria de Obama, Obama mismo, es un “exotismo histórico“. No quisiera ser yo del gabinete de prensa o del cuerpo de asesores de Aznar, como tampoco le envidio a Urdaci el puesto de director de prensa de Paco “El pocero” (o pocero malo, no confundir con “el pocero bueno“; menudo lío), porque a ver, según la lógica empleada por ese cerebro preclaro, el voto de la mujer o la igualdad racial fueron también exotismos históricos, ¿no? exotismos que -afortunadamente- vencieron su naturaleza efí­mera, en plan anécdota que da colorido (rosa en un caso, negro en el otro) antes de disolverse en el aire, pero que por alguna extraña conjunción de astros en lugar de evaporarse se instauraron para siempre en Occidente.

No puedo permanecer con los brazos cruzados. Se impone tomar medidas. La próxima vez que tenga cita en la pelu favorita de Esperanza Aguirre, Ana Botella y Ana Aznar, y me encuentre a alguna de las dos Anas tendré que echarles algo en el champán -o en el líquido de las mechas si se trata de la hija-, para inyectar un poco de actividad mental en sus depauperadas meninges y restaurar un nivel saludable de sinapsis neuronal que permita distinguir el exotismo del progreso y las peras y las manzanas de los homosexuales. Quizá haga mis pinitos con la acupuntura, hasta incluso…

Hasta entonces, he decidido abrigarme bien por si estos estos fenómenos de obstrucción mental son contagiosos, y me dedico a oxigenarme bien, hacer estiramientos y tomar mucho fósforo, ya que con la epidemia de alucinaciones que nos rodea, nunca se sabe qué exotismo histórico tiene en la cabeza el vecino y qué derecho va a querer quitarte, por no ser un hombre, blanco y “bienpensante”.

Lo dicho, ver para creer.

2 respuestas a «Exotiza, que algo queda»

  1. Ahora entiendo lo de querellarse contra los que publicaron que era el padre del hijo que esperaba la ministra francesa de Justicia… No fuese a ser que lo acusasen de exotismo histórico…
    Idiotismo histórico, diría yo…

  2. O que le acusaran de “adulterismo” francófilo, que también debe ser de lo “más peor”. ¿Y si me chivo a su mujer entre mecha y mecha? 🙂
    Y sí, mucho idiotismo parece que nos va a deparar el nuevo año.

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