Cuatro libros y dos días

Cuatro libros y dos dí­as me separan del adiós definitivo a mi facultad. Los libros que tengo que devolver de aquí al viernes, dí­a en que mi carnet de la facultad dejará de permitirme acceder a la biblioteca o sacar libros o DVD, y dí­a en el que se me caducará también el acceso a Senate House, la biblioteca bien surtida y tenebrosa del barrio de Bloomsbury, donde se alojó el ministerio de información durante la segunda guerra mundial. Ayer me desquité de esta despedida enseñando a mi amiga Carol y a mi hermano mi college e inmortalizándome delante de la fachada. No es que mi universidad tenga nada demasiado especial, pero me pareció curioso que vieran un campus de aquí­, pequeños, de fachadas cubiertas de hiedra y grandes campos verdes y con pequeños edificios desperdigados por toda la zona. Coincidieron conmigo en que tiene un cierto aire Fama, con su suelo de linóleo de cuadrados en plan damero, y también en lo agradables que eran los espacios al aire libre con mesas de madera, junto al comedor y la cafeterí­a.
Mi hermano y mi amiga se quedan conmigo una semana, de manera que voy a andar bastante ocupada entre el carapantallismo y los ratos que pueda estar con ellos. Por ahora les está gustando Londres.

4 respuestas a «Cuatro libros y dos días»

  1. Elsi, estos posts de ir despidiendote poco a poco de Londres, tienen demasiado aire triste. Al final te va a dar mucha pena despedirte de la Pérfida…

  2. Hoy por hoy, firmarí­a volverme a Madrid en una semana si me garantizan que al aterrizar en Barajas me desaparece la contractura ipso facto :-)) (tengo hombros de culturista levantando pesas todo el tiempo, horreur!). Pero como eso no va a pasar, lo que toca es mediovacacionar esta semana con mis visitas y terminar lo carapantallil cuanto antes y disfrutar de las dos semanitas en Londres como turista que me esperan en octubre.
    Imagino que nostalgia habrá cuando vuelva a Madrid pero al fin y al cabo no van a quitar Londres: podré venir de visita con cierta facilidad.
    Pero sí­, entiendo que cuando uno lee los textos así sueltos puede tener la impresión de cierta tristeza…

  3. Yo os espero (a tí y hasta a tu contractura) con impaciencia, darling…
    Uy,perdón, ma chère…

  4. Estupendo, Simoneta. De todas maneras, haré lo posible por dejarme la contractura aquí­, para evitarme el plus de sobrepeso de la aerolínea…

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