Oh balancé balancé -Balance de un año de blog y año y medio de Londres

o El que no se ríe (de sí mismo y de la vida en general) es porque no quiere

El aniversario de un blog, como el aniversario de una persona o el fin de año, se puede enfocar de muchas maneras. La más habitual es el balance, que como todo resumen lleva implícita una valoración (estética, moral o ideológica, o un canon, que dirían en mi Máster). Algunos también se ponen nostálgicos cuando cumplen años y a otros muchos les da por contar batallitas. Finalmente, otros prefieren el enfoque “confesiones” (el momento más tal, el momento más cual).

Mi enfoque esta vez va a ser misceláneo, pero va a tener poco de batallita (eso creo que tocará a la vuelta a Madrid… amigos míos y familia: podéis iros preparando, ¡voy a ser una abuela cebolleta total, me temo! porque ya he empezado a darme la brasa a mí misma) y no mucho de confesiones, al menos no en plan amarillo, porque no me parece el formato ni la vía.

Para mí las experiencias más importantes de este tiempo en Londres se articulan en torno a los siguientes ejes:

• El (re) descubrimiento mundo de los sentidos: colores, texturas, sabores de la ciudad y de mi día a día aquí. La naturaleza y la cocina. La importancia de lo material-doméstico.

• Qué se cuece en el mundo de la cultura contemporánea: estudios culturales, postcolonialismo, feminismo, el canon occidental, el multiculturalismo. Entro en este mundo en gran medida gracias al Máster pero también gracias a Londres y su múltiple oferta cultural y humana. Este nuevo marco te (re) coloca como persona y como escritora. Básicamente descubres que hay muchas maneras de hacer las cosas y cuál es el peso de tu background personal, histórico y cultural, para bien y para mal.

• De Chamberí a las afueras de Londres o mi nuevo hogar: una casa en el Sureste de Londres que es un microcosmos con sus características y reglas de funcionamiento “in progress”. Unido a esto, también, ¿qué es Londres? Elsinora y la gran ciudad. ¿Qué requisitos mínimos debe tener tu casa, tu barrio, tus “flatmates”? Para ser una novata en el tema, me he apañado bien. Me aconsejaron bien, por una parte (gracias, Vero, alias la paloma instructora del primer post), por otro lado fui sensata (gracias papis: supongo que esto son cosas que se aprenden en casa) y para rematar seguí una intuición que resultó cierta (las fotos de la que ahora es mi casa me gustaron mucho cuando las vi en Gumtree, y tuve buen feeling con mi compañera de piso desde el principio).

• La independencia o quién narices es Elsinora, qué necesita, qué cosas le parecen prescindibles, qué sabe hacer, qué ignora, qué es capaz de aprender, dónde tropieza sistemáticamente, cómo empezar de cero en un sitio nuevo. Conseguir y gestionar el dinero que necesitas.

• Caracterización de en qué consiste mi relación con el lenguaje, tanto el español como el inglés. Qué me aportan, cuáles son las limitaciones de cada uno para mí. ¿Qué pasa con el francés que en teoría era mi segundo idioma? (Me sigue encantando, la verdad, el francés y los franceses, pero ha pasado necesariamente a un segundo plano). Derivado de esto y relacionado con el asunto cultural, mi relación con los libros, con la literatura. Leer en inglés supone desarrollar estrategias muy distintas a las que yo -lectora y autora más de lenguaje que de trama- solía emplear al leer en castellano.

• Otra forma de percibir las cosas en general, que deja lo verbal en un segundo plano: otra forma de ver los programas de la televisión, de interactuar con la gente: por ejemplo, te fijas en otras cosas, buscas el pragmatismo más que la expresión correcta o el matiz. Parece que el equilibrio verbal/visual se hubiera roto claramente a favor de lo visual, pero ocurre que no empecé a hacer fotos hasta muy tarde (tanto en España como en mis viajes solía hacerlas y con un estilo bastante definido). Creo que lo que me ocurre con las fotos es que o bien las hago en plan primera impresión de un sitio o en plan impresión de un sitio que conozco mucho, mientras que empezar a vivir en Londres era una situación intermedia. Sin embargo, el lenguaje para mí es un elemento todoterreno e incluso omnipresente. De hecho creo que esa naturaleza lingüística me ha complicado las cosas aquí pero al mismo tiempo me ha permitido conservar mi marco -soy como la tortuga que arrastra su concha lingüística. Y a medio plazo está dando como resultado un inglés bastante bueno. El cambiar de idioma, a un escritor le rompe por un tiempo y luego le reconstruye. Espero con impaciencia esa reconstrucción sintética (al modo de la dialéctica marxista; tesis– antítesis– síntesis), porque de momento me siento un poco desmembrada, estado que te da ligereza pero te da una apariencia extraña y escasa movilidad, si a eso vamos ;-0 (Exagero, claro: hoy por hoy me siento bastante cómoda leyendo y escribiendo inglés; lo entiendo bastante bien, lo hablo regular, aunque con claridad según me han dicho; y a la pregunta que algunos me hacéis a veces sobre en qué idioma sueño, las pocas veces que me acuerdo de lo que sueño había partes en inglés y partes en español; pero en este mismo post he tenido que corregir un par de estructuras inglesas que se me habían colado, básicamente lo de escribir frases en plan sujeto, verbo, predicado, el castellano es más flexible para eso y por otra parte cuando voy a Madrid se ríen de mí cuando llamo librería a la biblioteca y cosas así y aquí en Londres a veces cuando hablo español “canto”, quiero decir que doy al final de las frases una entonación ascendente en lugar de la descendente propia del castellano -hablo como si preguntara en lugar de afirmar algo-; yo es que siempre he sido un poco vacilona, por otra parte, vacilón, qué rico vacilón).

2 respuestas a «Oh balancé balancé -Balance de un año de blog y año y medio de Londres»

  1. Concretas, concretas caseras. No en vano este blog se llama Mi no entender en parte por ese humorista llamado Doña “Concreta”, que se suponía que era una americana que llegaba a España y no paraba de decir “Mi no entender” porque todo le resultaba extraño (y porque el de la boina le tomaba el pelo, eso también).
    ¿O se dice “cocreta”? ¿o “crocreta”? jajajaja. Yo con palabras tan complicadas me lío.
    Eso sí, en Inglaterra no venden pan rallado, así que o bien te curras tu propio pan rallado (que es un rollo, porque ademas yo suelo comprar pan de molde para que me dure más)tienes que empanar con algo llamado Bread crumbs, que es como el empanado industrial que se usa en España, muy grueso y oscuro, que no se adhiere bien y que además seguro que está llenito de todo tipo de conservantes y colorantes.

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