Mi no entender/ Crónicas perplejas desde La Pérfida y España: weblog sobre una española en Londres y su regreso a España

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Sab
30
Jun '07

Cuánta agua y tan cerca de casa

Hoy es treinta de junio, sábado, y eso significa básicamente dos cosas en mi entorno. La primera es que celebro mi cumpleaños. Tenía un plan A, barbacoa en el jardín de atrás y un plan B, cenar “indoors”, probablemente en la cocina. Ni que decir tiene que la meteorología vota con saña por el plan B y con abusos de poder semejantes qué vamos a hacer los votantes de a pie más que sacar las sartenes y cocinar cosas tipo buffet dentro de casa.
La segunda cosa es que se acaba el mes de las “Posh potatoes”. Y diréis ¿y eso qué es lo que es? En mi cuarto tengo un calendario de Sainsbury´s en el que a cada mes le corresponde una receta de cocina de Jaimy Oliver. Junio trae una foto de algo llamado “patatas pijas” que son rodajas de patata hervida con mantequilla, ajo, cebolla roja, alcaparras y salmón al grill, y que supone unas 220 calorías por ración según informa el redondelito tipo quesitos de Trivial que acompaña a la foto. El mes de las patatas pijas tiene su miga, porque en Inglaterra el día 1 de julio entra en vigor una ley antitatabaco en lugares públicos y de trabajo y andan revueltos y con los típicos dimes y diretes de si se puede fumar en el escenario de un concierto de música al aire libre o un conductor de coches de alquiler cuando va sin clientes o los actores de teatro en una escena que lo requiera (la respuesta a este último caso es “sólo si la integridad de la obra lo requiere”; esto de la obra de teatro ha levantado ampollas, porque parece que incluso en Nueva York en la integrista Norteamérica se permite que los actores fumen en escena si el texto teatral lo indica; en fin, un poco pesado tanto rollo con el tema). El mes de las Posh potatoes también será recordado como el mes en el que se marchó Tony Blair y fue sustituido por El topo Cutre-Brown (también conocido por mí como el Polvorón), un tipo que me gusta bien poco porque se dedica básicamente a intrigar, ofrecer trabajo a políticos de los partidos de la oposición y que según los testimonios de diversos compañeros de banco no sabe debatir ni negociar porque ve la disensión como una traición personal. Y finalmente también se mencionarán las dos bombas que se habían colocado dentro de sendos coches en Central London y que afortunadamente fueron desactivadas en la madrugada del 29. Inquieta un poco esto y el paso de coches de policía y demás, pero en fin.

Vie
29
Jun '07

Se dice, se comenta, se rumorea

Me informan mis corresponsales en Madrid de lo siguiente, respecto al día de entrega de manuscritos para el Concurso internacional de relato Javier de Mier.
Diez eran diez los participantes del Javier de Mier de este año (XI edición), más los que se sumen vía emilio (y hayan mandado el cuento a tiempo). Este año somos menos de lo habitual, lo que significa menos competencia y menos bolsa para el ganador. Sin embargo, para ser un concurso autogestionado, nos parece estupendo estar celebrando la XI edición con brío juvenil y nuevas incorporaciones. La parte internacional creo que consiste en un@ participante italian@ y un@ participante canadiense y una tal habitante de La Pérfida nacida en Chamberí. Tenemos tres flamantes nuevas incorporaciones que nos pueden arrebatar el suculento premio de ¡200! euros. Y que espero que tengan la suerte del/de la principiante y sigan en esto tan entusiastas como nosotr@s (esto lo dice mi corresponsal que es muy buen chico y les desea lo mejor; yo les deseo suerte, pero un poco menos que la que me deseo a mí misma ;-) ).

En el encuentro en el DarBar hubo oportunidad de hablar de lo divino y lo humano con el nuevo fichaje italiano (¡hola, L.!) que nos contó que se va próximamente a Pisa a trabajar de traductora en un curso de teatro para, entre otros, alumn@s español@s y que entre los profesores del curso se encuentra el dramaturgo valenciano José Sanchis Sinisterra. Hablamos de “Ay Carmela”, “El cerco de Leningrado”, “El lector por horas” (curiosamente esta pieza había sido la última lectura del curso de literatura que había seguido L. en la Universidad Carlos III de Madrid). Alguien comentó que la obra “Caída y ascensión de la ciudad de Magahonny” de Bretch y Weill montada por Mario Gas en el Matadero no le había gustado demasiado (pero como la ley de Murphy manda, nos hemos enterado una vez compradas las entradas ;-( Que hablando de teatro, nos informamos l@s un@s a l@s otr@s que los Cheek by Jowl, que están o acaban de pasar por el Barbican, traen Cymbelline de Shakespeare al Teatro Español y que va resultar muy difícil conseguir entradas porque hay mucha, muchísima demanda.
Además de hablar de teatro, tuvimos oportunidad de conocer a otra nueva incorporación al concurso (¡hola, amigo-de-Paco, bienvenido al Javier de Mier!). Cuando andábamos en estas tan “agustito” hubo una interrupción. Una llamada desde La Pérfida de una tal Elsinora Mi No Entender, creo que se apellidaba, informando de que ella no entender pero sí escribir, vamos que había entregado en fecha por los pelos (para esto vale ir a buenas peluquerías, que luego los pelos no te fallan, esto lo dice la interrumpidora y autora del blog). La tal comunicante telefónica con tendencia a la perplejidad, continuó diciendo que faltará a la entrega de premios como también va a faltar Paco Cece. Éste porque se va al “Summercase” de Boadilla abandonándonos por unos grupos de desharrapados que dicen que cantan ;-) ))). Elsinora porque está disfrutando de la Perfidia (la perfidia me pone, pero intentaré desperfidiarme y escaparme a Madrid para las votaciones del concurso, aclara la interesada; quien de hecho no recuerda haber dicho que no fuera a ir a la noche de las votaciones, pero quizá lo dijera y no lo recuerda… ha entrado en una edad difícil, seamos comprensivos).

Cuando íbamos a analizar la cuadratura del círculo, llegó la camarera y nos dijo que tenían que cerrar y abandonamos el DarBar en el que habíamos degustado sus tapas indias y el vino blanco, éste en exceso -alguno al llegar a casa sintió un deseo irresistible de ponerse de rodillas y abrazarse al inodoro- Y que con esto de que por fin ha llegado el verano a Madrid -momento que las masas esperaban ávidas de terraza, clara con limón, y tacos de jamón- encontrar taxi se había convertido en misión imposible.

Ya para terminar, por no dejar la crónica sin una nota de color amarillo o rosa tan caro a los medios de comunicación españoles (agg), comentaremos un avistamiento curioso ocurrido justo antes de la entrega de cuentos. En el ciclo de Ópera contemporánea “Operad’hoy” (nombre más feo, por Dios) fueron avistados Esperanza Roy y el que parecía su marido, presenciando como si tal cosa la pieza de ópera contemporánea Zangezi, no siendo la primera vez que se los veía en tal habitat o contexto músico-festivo, de lo que nuestro reportero deduce que a la supuesta pareja les pone la ópera contemporánea, si bien La Pérfida Elsinora apunta quizá la atracción de la rima Operad´hoy/Esperanza Roy, pero en fin, no le hagamos mucho caso, que está un poco senil con esto de su cambio de estado o de grupo demográfico, por no mencionar los tics que le haya podido dejar su paso por la prensa del corazón años ha.

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Este post se lo dedico a Antoine, corresponsal de Mi no entender en Madrid y animador cultural del mundo mundial.

Jue
28
Jun '07

Muñecas de Famosa

Estas líneas que estás leyendo las ha escrito una muñeca de Famosa. Bastante crecida, eso sí, tipo muñeca Rosaura y no tan rosácea, pero con igual nivel de flexibilidad en sus articulaciones y músculos. Estoy literalmente hecha un nudo. Puestos a tener nudos, o líos, casi preferiría yo la cosa metafórica de estar confusa a este moverme como una tabla y este dolor de cervicales y hombros de sol a sol (es una forma de hablar, que aquí el sol no lo vemos desde abril). ¿A qué se debe semejante transformación?, diréis aquellos de vosotros a quienes no haya comentado (o martirizado hablando de) mi tendencia a la contractura. Pues a una combinación de cosas, supongo. La mayor parte de la tarta se la lleva el carapantallismo, generador de tensión y malas posturas (bueeeeno, vale, quien adopta las malas posturas soy yo, lo sé, pero el carapantillismo me incita a hacerlo; y bueeeeno, vale, también yo podría tomarme las cosas con más calma, trabajar menos horas, no terminar nunca el proyecto y hacer una gran chapuza pero sin alterarme nada, pero no me sale).
Mi cama antianatómica no ayuda, cierto, ni tampoco el sedentarismo. Sin embargo, creo que si la exploto convenientemente esta naturaleza muñequil puede reportarme beneficios en algún circo. Entre el que traga sables y la mujer barbuda, Elsinora, la muñeca de Famosa que escribe post para un blog. O la muñeca de Famosa que enseña español. Tiene su punto, ¿no? Bastante mejor que un Nenuco que moja el pañal o hace pompitas. A ver si ponen en una carpita en la zona del Southbank, junto al río, y allí me voy vestida de muñeca Rosaura y me pongo a escribir y a moverme como el robot de palo en el que me he convertido. No sería un mal verano (buenas vistas, buen ambiente, público multicultural, los libros de segunda mano sábados y domingos delante del NFT) y podría ir escribiendo la Dissertation sobre el Ulises a ratos. Incluso podría ponerme a escribir esa novela que tengo pendiente escribir. En fin, que tampoco es tan malo estar hecha un nudo. O sí. No sé, no me hagáis mucho caso, que estoy hecha un lío, ya digo.

Mie
27
Jun '07

Noche de San Juan pasada por agua

Pequeño salto atrás en el tiempo. Retrotraigámonos a la noche de San Juan. Los corresponsales tonicapertutteros informaban sobre diversas celebraciones de la noche de San Juan en Galicia y Asturias, con quema de fallas, sardinada, incluso conjuros, así que la intrépida Elsinora, que como madrileña que es no tiene muchos datos en el archivo de noches de este tipo salvo la estampa del telediario y el hecho de que va justo antes de su cumpleaños, ávida de nuevas sensaciones, se pone en modo noche de San Juan la noche del sábado al domingo.

Hasta ahí bien, San Juan a lo galaico-levantino desde el sureste de Londres. Viva la fusión. Lo que pasa es que aquí no hay playa (hay un bonito río, eso sí) y por supuesto no hay sol. El fin de semana ha sido muy lluvioso. Así que me dedico a mis abstracciones e introspecciones elsinoriles, al blog (he puesto nuevas categorías de temas y completado algunos artículos), a leer por aquí y por allá, a hacer unas fotillos con mi pedazo cámara nueva, encargo un libro en Amazon y luego me voy a cenar mi pollo Korma con verduras a la cocina (una nueva salsa de curry; está bien, pero prefiero el Tikka Massala), con idea de salir a dar una vuelta después si amaina. Pongo la tele, lo más decente está en la BBC2. Ofrecen el festival de Glastonbury en directo (el festival al aire libre en zona de pasto más grande del mundo que se organiza cada dos años en una granja gigantesca cerca de Bristol; información más detallada, en inglés, aquí), pero antes emiten un reportaje sobre la gestación de REM y Nirvana. El reportaje es estupendo, cuenta lo esencial de la parte musical (de Nirvana, por ejemplo, los primeros pasos dentro del mundo de grupos como Black Flag, rock violento y demás, las giras a lugares “alternativos”, la influencia de los Pixies en el juego entre “quiet” y “loud” -guitarras bajas, voz alta; voz recitando, guitarra cañera- y el momento en que encontraron una fórmula que combinaba la intensidad con una cierta comercialidad), está muy bien montado, la fotografía es estupenda, hay mucha documentación pero no se hace pesada.

Después conectan con Glastonbury y el esquema se repite: van intercalando cosas en directo con la historia del festival, la construcción del escenario en forma de pirámide como símbolo de la sabiduría, la elección del espacio donde ponerla porque era un lugar telúrico que reunía no sé qué fuerzas (eran los sesenta… hay que comprenderlo), el día que se quemó (lógico: una pirámide metálica llena de cables… estos hippies hay que ver), el ambientillo actual, los fuegos artificiales, las banderas, la gente, los precios de las tiendas, un tipo que fabrica autómatas en plan animales o robots. En fin, no os voy a contar toda la historia (más información en inglés aquí), ) pero la verdad es que estuvo muy bien (visto tranquilamente desde casa), en especial la actuación de The Killers (When You Were Young), recién llegados de Las Vegas y los Kooks, a quienes estaba harta de oír sin saber su nombre (She moves in her own way). Y además que el esquema de la BBC ofrecía los conciertos de Glastonbury como una consecuencia o desarrollo de grupos de los ochenta y noventa. Además, si tienes televisión digital puedes ir eligiendo el escenario que ves. La tele pública de pago inglesa te da estas perlas con frecuencia (el programa “Coast”, por ejemplo, sigue el mismo esquema que el español “A vista de pájaro” pero su calidad está a años luz; el secreto está en que el guión es lógico, serio, se documentan muy bien, analizan los asuntos desde diversos puntos de vista y no escatiman en recursos; en el del sábado, por ejemplo, analizaban un recorrido en el noroeste, que incluía sitios como Blackpool, Isla de Mann… y la información que daban iba desde los submarinos gigantescos que fabrican en un sitio, hasta las ballenas que se avistan en otro o los aviones que a diario sobrevuelan la zona para cartografiar los cambios del perfil de la playa; utilizan varios reporteros, casi tantos como lugares recorridos, y cada uno está especializado en un tema; una de ellas por ejemplo bajaba a nadar con los tiburones… Le seguiré la pista al programa y otro día os cuento con más detalle).

Mar
26
Jun '07

Pelín disappointing but nice all the same o en busca de la tarta perdida

Como os conté, pensaba vencer a la alta pluviosidad (?) y lanzarme a comprar una tarta de chocolate del Sainsbury´s, siguiendo una tradición iniciada el año pasado, momento en que hice, o más bien me hicieron (F. y su amiga Claire; de Claire no os he hablado, pero lo haré), una pequeña fiesta para celebrar que había terminado mi primer año del máster. El año pasado me agobié un poco con la segunda tesina, puse muchas horas y mucho esfuerzo en analizar las novelas postmodernas de Rushdie y Angela Carter y demás, y F. andaba en igual proporción admirada y preocupada por tal intensidad y entrega. Cada cierto tiempo me preguntaba cuándo terminaba e insistía en que había que celebrarlo llegado el momento, además de proponerme salir día y sí y día o no, a la piscina, a dar una vuelta o a cualquier cosa.

Volviendo la vista atrás me llama la atención que me requiriera tanto esfuerzo sólo escribir el essay, cuando este año he escrito igualmente el essay y carapantalleado muchísimas horas en mi curro freelance y sobrevivido al intento, pero en fin, está claro que el inglés mejora con el tiempo, que uno aprende la mecánica de los essay y de las clases y que determinadas personas parece que no tuviéramos medida con los trabajos intelectuales (hola, me llamo Elsinora y soy adicta a pensar e investigar), pero en fin, eso es materia para otro post.

La cosa es que el año pasado celebramos el fin del encierro con una cena a cuenta del dúo F./Claire (me deleitaron con pechugas de pollo al horno con lima y cilantro… very tasty, y una ensalada) y se me ocurrió comprar una tarta de chocolate para que también la neozelandesa y Alberto participaran de mi celebración (creo recordar que por entonces no estaba el polaco aún viviendo con nosotros). Así que yo esta vez quería mi tarta de chocolate, independientemente de que saliéramos a cenar F y yo: Alberto no se iba a sumar a la cena, pero a la tarta seguramente sí y además es una ocasión perfecta para saltarme la restricción de dulces que estoy practicando últimamente. La cosa es que a media tarde he recibido un encargo urgente de trabajo y me he puesto con él, maldiciendo mi suerte porque era un encargo complicado y amenazaba con cargarse mis planes de celebración. Habíamos planeado una cena breve, en algún restaurante del barrio, F. y yo, para que el día en sí tuviera algún significado y no quedara todo postpuesto para el sábado. La cosa es que me entró el agobio y justo antes de ponerme el equipo antidiluvio (botas goretex, paraguas etc) le dije a F. que veía difícil lo de la cena “under the new circumstances” (un “deadline” inesperado) y demás. Me dijo que fuera como fuese tenía que cenar y cocinar y que era mi cumpleaños y que tal y cual. Le contesté que iba a comprar la tarta (qué menos que una tarta cuando cumples 35) y que a la vuelta le diría.

Me sentía bastante audaz por el hecho de salir al diluvio londinense en medio de un pico de trabajo. Yo iba en pos de las espinacas de Popeye o la poción mágica de Astérix. Apreté el paso, convertida en una Indiana Jones al estilo de La Pérfida. Mi gozo en un pozo. Mucho “día más húmedo de los últimos cincuenta años” y mucha bota aislante, pero en mi zona no llovía apenas. Chispeaba. La tarde era agradable, incluso (bajo mi abrigo peludo, eso sí). En el Sainsbury´s local al que voy no había tarta por ningún lado, ni helada, ni Comtessa ni nada que se le pareciera, salvo raciones individuales, y claro, ése no es el espíritu de una tarta de cumpleaños. No podía permitirme más excursiones en busca de la tarta perdida porque tenía trabajo esperando así que compré cuatro muffins de chocolate con avellanas y una caja de trozos de brownie y dos botellas de cocacola naranja (no era buena cosa tomar nada con alcohol teniendo una noche de curro por delante y a F. le encanta la Cocacola, la considera un “treat”, un lujo o un capricho, así que me hizo gracia la idea de brindar con Cocacola servida en una botella naranja en lugar de con champán, que por otra parte no me gusta demasiado) pensando que era una nueva edición de la cocacola de siempre (ha habido varias). Por supuesto me equivocaba. Una vez en casa comprobé que eran Cocacolas con naranja. No las he probado, pero me da un cierto repelús, la verdad. Ya os contaré. Eso sí, las botellas son muy monas.

A todo esto mi móvil inglés empezó a sonar pero se cortaba. Era alguien desde España porque se veía el prefijo 34. Pasó unas tres veces. Me dio por pensar que a lo mejor es que me había quedado sin saldo y que en el caso de que así fuera mis padres se iban a preocupar si me llamaban a casa mientras estaba cenando fuera y no cogía, y luego no contestaba en el móvil. Decidí salir a cargar el saldo. Y por supuesto en la tienda había cola y después la tarjeta de mi móvil fallaba y no se podía cargar. Cuando el pakistaní estrábico me estaba explicando que la alternativa era no sé qué del “voucher” y el número y Cristo que lo fundó, le debí poner cara de pena (porque no era para menos) y lo intentó una tercera vez, a pesar de la cola que se estaba formando detrás de mí. A la tercera funcionó, con otra misteriosa llamada entre tanto y regresé a casa con la peor disposición para afrontar un día de cumpleaños convertido en un maratón de curro. Volvía pues pensando que necesitaba hacer una parada y cenar fuera siquiera brevemente y entonces F. se ofreció a encargar un Take away para que yo no perdiera tiempo cenando fuera. Parecíamos una pareja de serie televisiva, por la falta de sincronía. Le dije que prefería salir y consideramos las ofertas cercanas: un sitio de tapas nuevo, un italiano y el indio que hay en frente y que tiene mucha fama (el mejor indio del South East London, según F.; la verdad es que el Babour siempre está lleno), además de una decoración minimalista y una pantera en el techo de la fachada. Me decanté lógicamente por la última opción: yo elegía y F. me invitaba. Insistí en que no era necesario que pagara pero ella insistió en que estaba muy feliz de hacerlo porque no había tenido oportunidad de comprarme nada y tal y cual.
La cena muy bien (me dio una tarjeta de felicitación… ¡cómo me gusta esta costumbre inglesa de las tarjetas!) y luego tomamos algo en el pub de al lado de casa. Eso sí, yo me volví antes que F., la dejé apurando la cerveza y la noche. Me tocará levantarme muuuuy pronto mañana para terminar el curro, pero creo que era la mejor opción porque es necesario parar un poco y coger aire. No se hace adulto uno todos los días, ¿no?

(Pues eso, dejo esto publicadito ya porque mañana tocará curro y sólo curro. Sed buenos. A mí no me queda más remedio ;-) )); y una nota para los más observadores, es curioso cómo cuando escribo después de hablar mucho rato en inglés me resulta imposible que no se me cuelen frases o palabras en inglés; de ahí el título mixto y cosas parecidas).

Lun
25
Jun '07

Londres se inunda y juro que no soy yo

Perpleja estoy. Entiendo que Inglaterra no es la soleada España, pero en mis (recién estrenados) treinta y cinco años nunca había tenido un veinticinco de junio (un día de días, que se decía en tiempos de Larra) tan húmedo. Los partidos en Wimbledon se han retrasado/anulado por las lluvias. Una persona ha estado a punto de morir ahogada en otro punto del país. La Pérfida vive el día más húmedo en cincuenta años, según cuenta la radio. Y no es que yo haya roto a llorar por la emoción de alcanzar la adultez o cumplir años fuera de España, o que F. se haya vuelto a dejar el grifo del baño abierto (eso fue la semana pasada).

Cuando uno espera que el día de su cumpleaños sea especial, no piensa exactamente en un despliegue meteorológico como éste, a no ser que uno sea el guru de una secta o megalómano de ese tipo.

Vamos, que pío pío que no he sido.
Menos mal que mis planes para esta noche son de irme a cenar con F. por el barrio. En la radio han dicho que nos desplacemos lo menos posible. Así que no sé si me animaré a comprar la tarta de chocolate en el Sainsbury como había planeado. En mi zona del sureste de Londres llueve, pero de forma normal, afortunadamente.

Dom
24
Jun '07

A pocas horas del gran momento

La juventud me abandona minuto a minuto. Baja de la cabeza tronco abajo y noto cómo desciende por mis venas y escapa por las puntas de los pies. Faltan exactamente dos horas para que abandone el grupo de los jóvenes e ingrese en el de… ¿cómo se llama? ¿la gente de mediana edad? ¿cómo se llaman los mayores de 35 años? ¿adultos? ¿gente sensata? ¿padres? ¿lo que uno pensaba que sería de mayor cuando llegara a mayor? Porque parece mucha transformación para el poco tiempo que queda…

A ver si soy capaz de explicar la sensación que supone traspasar la línea. Me noto, cómo decirlo, siento que tengo los huesos como llenos de calcio (lo mismito que les pasaba a Faemino y Cansado ;-) )). Y ando pelín cansada a estas horas del domingo. Será el carapantallismo que aún me dura (mezclado ahora con el Ulises de Joyce, para que no me aburra). ¿O será la edad? Es que como llueve tanto por La Pérfida, con la humedad, los huesos llenos de calcio y demás… está una torpona. Eso será.

Sab
23
Jun '07

Crowded house

Escribo desde el exilio. Me he tenido que refugiar en mi cuarto. La cocina se ha convertido en un lugar abarrotado en el que la monstruita, su abuela, el productor de televisión, sus electrodos, su enorme cicatriz y las múltiples cosas que han traído del Tesco luchaban por un milímetro de espacio contra F., yo misma y las cosas que he traído de Sainsbury y mi abrigo y mi paraguas, la preocupación de la madre por el hijo, del hijo por su hija, el vestido de los sesenta (naranja, tableado, plasticoso, un espanto en mi opinión) que el padre le ha comprado a la hija en la ciudad donde estuvieron a punto de ingresarle, la tarjeta de cumpleaños también para la niña, el nuevo pelo rubio de la hija y el parecido que le da a su madre, los tomates de la huerta de la vecina que estaban en un cuenco, la planta que F. se ha empeñado en poner en la mesa de la cocina y que no te deja ver la tele y no hace más que estorbar, mis 2x1 bolsas de mandarinas y la manía de F. de guardar los fruteros en lo alto de los armarios (suerte que soy alta), el “¿Alguien quiere un té?” de F. mientras le da al botón de la kettle que está justo donde está el frutero que yo necesito y que está a escasos centímetros de donde Patrick manipula su comida procesada, han creado una compleja y delirante coreografía. Sólo faltaban los dos huevos duros de los hermanos Marx. Todo obedece a que Patrick ha vuelto a Londres para ver a su médico. Están revisando cómo funciona su “nuevo” corazón, después de la operación que le han hecho por causa de una estenosis auricular (creo: una arteria del corazón es más delgada de lo normal). Parece que tuvo una bajada de tensión muy fuerte, que le dejó sin vista y que le están haciendo pruebas para localizar si es efecto de la medicación (de los betabloqueantes que toma para bajarle la tensión) o del corazón “nuevo”.

Venía yo de hacer la compra y me he encontrado a la madre y a Patrick saliendo del coche. Nada más abrir la puerta de casa se ha sumado F. que estaba trabajando en su cuarto. Al poco de llegar todos a la cocina y posar las bolsas sobre la mesa la monstruita ha aparecido. Y en seguida se ha montado lo que he contado más arriba. Supongo que la ascendencia irlandesa de Patrick, la egipcia de F. y el casticismo de mi familia tipo “El castellano viejo” de Larra (es el artículo del convite en casa de Braulio, ese en el que al ir a trinchar el pavo sale volando y cosas así) han ayudado a redondear el efecto. Tanto la abuela como el padre han comentado mucho el nuevo pelo rubio de la chavala (luego no era peluca, el anterior debía ser también natural, pero teñido de un negro azabache) y el padre ha insistido en lo bien estaba hecho que estaba para haberse dado ella misma el tinte (el color está bien, es uniforme, pero en mi opinión le ha quedado pelo de estopa; mucha tele y mucho famoso, pero ni Patrick ni su hija frecuentan la peluquería pija a la que vamos Espe y yo). He sabido que el novio de la monstruita (el cantante anoréxico en miniatura que en las distancias cortas no es tan miniatura) se llama Rich y que trabaja en Tesco, que la monstruita y yo cumplimos años la misma semana (su padre le ha traído una tarjeta de felicitación) y también he sabido que era mejor dejarles su tiempo para que pusieran en común y comieran y me he retirado a mis aposentos a escribir esta crónica mientras el aroma de lo que se han traído del Tesco llena el pasillo, se mete por mi nariz e incrementa más el hambre que ya tenía. He pensado que a mí en su lugar me gustaría que me dejaran con mi familia, dirimiendo mis electrodos, tintes, vestidos, cumpleaños y preocupaciones entre nosotros así que así lo estoy haciendo.
En cuanto coman se irán al hospital de nuevo y entonces podré comer y decidir qué cosas congelo de las que he traído del super.

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Este post va dedicado a mi familia, tan cómicamente imbuida del espíritu camarote de los hermanos Marx, empezando por mí misma.

Vie
22
Jun '07

Reportando desde La Pérfida

Llevo algunos días queriendo escribir sobre algunas noticias de la Pérfida. Lo pospongo porque me faltan datos y perspectiva y ando mal de tiempo para documentarme bien (como periodista conservo un cierto prurito profesional). Pero dado que el mío no es un blog político y que las noticias no van a estar esperando hasta que yo tenga tiempo para investigar a fondo (son así de peculiares ellas), he decidido que daré una visión general sobre algunos puntos.

La primera noticia es sobre que la reina de Inglaterra ha aprendido a mandar e-mails. Parece que para comunicarse con sus nietos. Me parece estupendo. Espero que no se dediquen a comentarse lo indignados que están por el reportaje de Channel 4 sobre las últimas horas de Diana, programa que no vi por cierto, porque me pilló aún en España. De lo que es probable que también hablen por correo electrónico es sobre las carreras de Ascot. Hoy mientras comía puse la tele (BBC1 creo que era), y ahí estaban los sombreros y las carrozas y la reina, y el duque de Edimburgo, sesenta años de matrimonio cumplirán en noviembre ha dicho la locutora y luego que si se llevaba el negro y el blanco y que si la infraestructura de Ascot supone contratar a no sé cuántas mil mujeres, que el 90% del personal es femenino (muy glamuroso según los locutores, pero en fin) y que si en la primera carroza viene tal magnate, que si la cifra de apuestas, aquí llega la sexta fortuna de Canadá. Contaron también la historia de las carreras en cuestión y parece que fue petición de una reina llamadaClink, el timbre del microondas anuncia que mis Lentejas a la Riojana de Litoral están listas, así que la reina en cuestión queda rebautizada como ¡Clink!

Originalmente el recorrido era mucho menor, eso sí lo oí, incluso oí la longitud, pero la verdad es que no me acuerdo ni tampoco me interesa lo suficiente como para investigar. La mayor parte de los que estaban en Ascot hoy jueves (unas 8000 personas, decía el locutor) estuvieron también el domingo en Saint James/Green Park, si bien vestidos de otra manera. Celebraban con mucha solemnidad el 25 aniversario del conflicto de las Malvinas, que allí llaman Falklands y cuyo caso enfocan de manera distinta a como se suele ver en España. Este enlace cuenta el conflicto desde el punto de vista británico y en este artículo se cuenta que los expertos en derecho internacional tienen claro que tanto las Malvinas, como Gibraltar y demás acabarán siendo devueltas a sus dueños. Aquí un enlace del Guardian sobre los efectos de la guerra en los veteranos argentinos

La cuestión es que el domingo hubo un desfile solemne de los soldados de entonces, con 25 años más, y muchos kilos más encima y algunos sin brazos o sin alguna pierna (más sobre la ceremonia en sí, en inglés, aquí). Familias y veteranos iban muy trajeados, algunos de ellos llorando y la voz del locutor de la BBC que a diario parece muy profesional y tirando a objetivo parecía esta vez el Grisom de CSI pillado fuera de horas de servicio en la cama con la escuchimizada que le tira los tejos y con un par de cucarachas en la almohada. Me irritó mucho el tufo colonial y prepotente de toda la escena, el detalle con el que narraba cada movimiento, ese punto tan de vergüenza ajena que tiene todo nacionalismo belicista, pero por otra parte me parece que esta costumbre británica de celebrar a sus caídos tiene su punto de coherencia: si les mandamos a defender nuestra idea de Nación, de Estado, de extensión territorial, justo es que les demostremos gratitud por hacer eso que les hemos pedido que hagan, se dicen ellos. El Remembrance Day (el segundo domingo de noviembre, día en el que se reconoce a los soldados caídos en las dos guerras mundiales y es costumbre lucir una amapola en la solapa; más información sobre esto aquí ), también conocido como el día del Armisticio, va por ese lado también.

El homenaje resulta congruente a nivel institucional , otra cosa es que uno a nivel personal no comulgue con esa idea de Nación, Estado, extensión territorial, el fin justifica los medios etc etc. Yo no comulgo con estas ideas, pero está claro que mi estatus como ciudadana española se beneficia o es resultado de la actividad del ejército español. El nivel de vida y los privilegios del primer mundo no vienen del éter, como todos sabemos, pero en fin, no me quiero desviar mucho porque el tema es demasiado complejo. La sensación es que Inglaterra en general apoya a sus militares y sus acciones. Que incluso está orgullosa de ellos. Basta pasearse por los parques o las iglesias de Londres y de cualquier punto de Inglaterra para encontrar las placas sobre los caídos en tal guerra más o menos colonial, más o menos carnicera. La crisis con Irán por los marinos hallados en aguas iraníes fue un duro golpe para el militarismo británico. El hecho de que los marinos secuestrados vendieran exclusivas a la prensa amarilla y tuvieran un comportamiento más humano que militar durante el cautiverio resultó difícil de asumir. El anuncio de la liberación produjo alivio inmediato pero fue en circunstancias tan extrañas que resultó evidente que había una contrapartida por parte de Downing Street. Y creo que lo voy a dejar aquí, porque tengo un cuento a medias que debo entregar esta noche. Dejo en el tintero lo de los precios de la vivienda en Inglaterra (están tan caros que ni en las cárceles hay sitio ya ;-) )) y lo de la rivalidad Hamilton/Alonso (sobre la que ha hablado Sirventés aquí) en MacLaren.

Lo que no quiero dejarme en el tintero es que el lunes espero amanecer con un montón de felicitaciones (vía blog o vía e-mail) porque es mi cumpleaños. Imagino que la reina de Inglaterra no me felicitará por e-mail, porque aún no conoce mi blog. A ver si sus nietos le explican esto de los websites y las bitácoras y demás. Aunque no sé, a lo mejor el título de mi blog no la predispone muy favorablemente. ¿Vosotros qué creeis?

Jue
21
Jun '07

Elsinora se enamora (V)

Decía ayer que en España lo no dicho o lo no escrito no tiene un papel especialmente importante en las relaciones sociales, me parece, lo cual nos deja en la zona tibia de la pareja alto contexto (Japón/Francia)-bajo contexto (USA/Alemania) y respecto a si somos muy jerárquicos o más bien democráticos en la distribución del poder en las empresas me parece que también estamos en la zona intermedia, más jerárquicos que los americanos que se hacen llamar por el nombre de pila aunque sean Bill Gates y que los alemanes que al parecer permiten más participación de los empleados en la toma de decisiones pero claramente menos jerárquicos que los japoneses. La religión, la familia y un cierto hedonismo (la juerga, la comida) son los elementos que polarizan la vida del español patrón. Y lo de la religión es muy llamativo, porque por más que las nuevas generaciones se consideren agnósticas o ateas, culturalmente en España seguimos siendo católicos en un alto porcentaje, para bien y para mal.

Los ingleses me desconciertan, mi no entender, porque uno tendería a meterlos en el saco de los americanos (bajo contexto, orientados a resultados), pero los ingleses evitan la confrontación, como los orientales, y también como ellos evitan expresar sus sentimientos, cosa que no le sucede a un americano. Los británicos tienen estructuras participativas y democráticas, eso está claro. Y son muy prácticos, lo que les emparentaría con culturas orientadas a resultados como la norteamericana o la alemana. Son claramente individualistas como sus primos del otro lado del charco pero les encantan las series de personajes fracasados, se ríen abiertamente de quienes esperan triunfar. El humor es un factor que modifica todo el perfil, me parece.

Mie
20
Jun '07

Elsinora se enamora (IV)

Alemania es claramente Tauro, con sus ideas claras y fijas, su trayectoria bien perfilada, su inmensa capacidad de trabajo, tiene alguna nota mercurial, es decir, su influencia de Géminis, porque la comunicación le interesa (a su directo modo en las negociaciones y a su no tan directo modo en el caso de los filósofos del lenguaje) y la participación de los empleados en la toma de decisiones. Al alemán-toro hay que decirle lo que se piensa directamente, porque si no, no lo pilla, pero con educación y ya veremos si en media hora o media semana lo procesa y da su brazo a torcer. El toro básicamente pide respeto y que le dejen en paz… como Alemania. El toro, tan disciplinado y tan eficaz. Tan previsible. Tan fiable. El papel de reciclar aquí. El cartón tipo bjk al contendedor bjk. La servilleta usada a la izquierda del plato para que el camarero sepa que está usada.

Hasta aquí bien. Las cosas cuadran. Pero entonces llegan los países que no son fáciles de ubicar y la incertidumbre me inquieta. No sé dónde queda España ni tampoco dónde queda Reino Unido. Estoy huérfana de horóscopo intercultural y no hay nada peor que eso. Los horóscopos nos interesan en tanto que nos permiten ejercer nuestra egolatría o nuestra curiosidad morbosa sin recibir amonestaciones. En otras palabras, son una forma cómoda de pasarte el tiempo hablando de ti mismo y tus chorradas o cotilleando sobre las chorradas de los demás sin efectos secundarios. La razón de este vacío, de esta falta de etiqueta para la piel de toro y La Pérfida se debe básicamente a que las clasificaciones interculturales son algo más complicadas que los signos del horóscopo y en lugar de haber cuatro elementos hay unos veinte y luego no encuentras bibliografía que analice el factor que quieres en el país que te interesa (sobre todo si estás leyendo por razones profesionales y no por placer o por interés personal).

En España, lo no dicho o lo no escrito…

Continuará.

Mar
19
Jun '07

Elsinora se enamora (III)

Me doy cuenta de que yo misma estoy siendo poco sistemática en la exposición de mis ideas, se ve que me orientalizo por momentos. A ver si me centro (léase salgo de la “desviación”).

Empecemos por el principio. Interculturalismo para principiantes, el interculturalismo es como el horóscopo, pero con países. Si eres Japón es que te ha tocado el signo Cáncer, vives en un continuo descifrar pequeños indicios lanzados al aire, con miedo a herir y ser herido, sensible e incomprendido, lleno de matices que resumen todos los mundos posibles y te toca apencar con la fama de pueblo extraño y enigmático por los siglos de los siglos. Sonríes y haces reverencias. Te aferras a la familia, la tradición y los recuerdos. Vives una realidad paralela o subterránea (o submarina, mejor dicho, en las profundidades de lo contextual no dicho; no en vano es un signo de agua). Y te aterroriza “perder la cara”, hacerlo mal, ser herido en público. Este último rasgo del “face saving” (salvar la cara en público) te emparenta con los países latinos y con muchos asiáticos, también ellos darían su reino antes que reconocer que se han equivocado o que ignoran algo. El honor del hidalgo español es primo hermano del honor del samurai japonés. Y en cuanto al cangrejo astrológico, no es tanto un problema de honor como de fragilidad.

Por otra parte, si naces en USA, eres un Capricornio o un Leo de larga melena ambicioso y echao para adelante, con tu dosis de Sagitario (pelín brutal diciendo las verdades/ flechas, pero lleno de energía), tu laboriosidad y tu pragmatismo y tu creerte el centro del universo. Tienes tu mucho de ambición y tu tanto de generosidad (Leo es magnánimo y dadivoso).

Sin embargo, si has nacido en Francia te ha tocado ser una dama (francesa) en apuros, apuros más bien mentales. Tu signo es Libra por aquello de lo cartesiano y tu gusto por discutirlo todo, pero tu condición de cultura de alto grado de contextualización precisa que añadamos un rasgo de signo de agua, al menos un ascendente. A los signos de agua les importa el ambiente, el grupo (y el networking, especialmente) y la armonía, como se supone es el caso de Francia, así que quizá Francia tenga ascendiente Piscis, con su vocación de enfermera universal y su reinvidicación de los derechos de los pueblos y los ciudadanos.

Alemania es, claramente…

Continuará

Lun
18
Jun '07

Elsinora se enamora (II)

Pero ocurre que en Finlandia, por ejemplo, tampoco gusta la confrontación y los editoriales en lugar de criticar asuntos buscan el consenso (imaginad la prensa española de ese modo: supondría un shock). Esto tiene consecuencias en muchos niveles. Desde las formas de negociar acuerdos comerciales hasta la forma de escribir ensayos o de aprender inglés como segunda lengua, pasando por las estructuras y formatos de la prensa escrita.

Al parecer los nipones tienen un enfoque completamente distinto a la hora de redactar los “paper”, los ensayos para la universidad y cuando estudian inglés y escriben “paper” en inglés tienden a aplicar el esquema japonés, que en resumen, y visto desde la perspectiva occidental es cualquier cosa menos claro, bien estructurado y progresivo (y para un anglosajón que busca razonamientos lineales y muy directos resulta un laberinto).

Hay unos tres estilos principales dentro de la prosa de no ficción japonesa, pero lo que más destaca es la palabra “deviation” o digresión. Algunos estudiosos hablan de razonamiento en espiral. Mi compañera koreana del máster del año pasado lo pasaba realmente mal en clase cuando tenía que explicar algo o a la hora de redactar los “paper”, pero tenía ideas brillantes con frecuencia (o sonaba brillante lo que yo me construía con lo que ella trataba de explicar con su limitado inglés, y que yo recibía a traves de mi limitado inglés a mi vez, que también puede ser). Una de las presentaciones que hizo en clase me pareció muy buena, pero además era muy sistemática y muy al grano. Quizá los koreanos son distintos de sus primos japoneses en ese aspecto. Esta compañera debe de estar ahora en alguna universidad de Estados Unidos, porque lo último que supe es que en enero se iba para allá. Espero que le esté yendo bien.

Primero hablaba de los asiáticos, luego de los noruegos, me doy cuenta de que…

Continuará

Dom
17
Jun '07

Elsinora se enamora (I)

Tengo un nuevo amor. No os había hablado de él antes porque nos estábamos conociendo. Ahora la relación parece que prospera. El amor no me ciega para no ser capaz de reconocer que tiene un nombre feo y aparatoso, ya que se llama interculturalismo. Las intelectuales somos así, nos ponen delante cualquier cosa con un barniz cultureta y nos quedamos flipadas. A veces le llamo inter, pero me suena tanto a futbol milanés o a radio, que no me cuadra.

El proceso de acercamiento entre el interculturalismo y yo fue como sigue. Mi faceta “carapantalla” en esta fase me ha llevado a leer mucho sobre diferencias culturales, sobre qué ejes consideran los antropólogos culturales como más definitorios y característicos de las distintas culturas, y qué consecuencias tienen estas diferencias a la hora de que personas de distintas procedencias interactúen. He hecho interesantísimas averiguaciones (que mucha gente ya sabrá pero que yo desconocía).

Por ejemplo que la cultura francesa y la japonesa se parecen mucho: ambas son de alto nivel contextual, es decir, que en ellas es más decisivo el contexto que el contenido, que disponen de unas redes no oficiales de información (cotilleo en el curro, cotilleo familiar, cotilleo con los amigos) cuya función no se limita al intercambio de información sino que también deciden “en la sombra”. Que las sociedades de contexto más que de texto suelen estar orientadas a los grupos más que a los resultados individuales y por tanto anteponen la armonía y la protección de los individuos del grupo a los resultados económicos (supongo que esto para Francia no será tan cierto… pero su protección social tiene que tener una base ideológica de este tipo). Lo de que a los asiáticos no les gusta decir que no es más o menos conocido, y que por tanto sus “si” son afirmaciones sólo a medias.

Continuará…

Sab
16
Jun '07

Mahoma y la montaña

Aunque en realidad comparar a Yoko, que es bajita y delgadita, con una montaña es tener mucha imaginación o problemas de vista. Y yo tampoco me parezco mucho a Mahoma (aunque no tengamos imágenes para comprobarlo, por razones obvias) pero en fin, así es el refrán. Ayer vino a casa mi alumna japonesa para una clase de español y para “catch up”, es decir, ponernos al día respectivamente de nuestras correrías porque hacía como un mes y medio que no nos veíamos. A Yoko, no tener noticias mías en este tiempo le ha producido vértigo. Las culturas orientales tienen una percepción diferente del tiempo y por tanto su manera de planificar o de tomar decisiones es distinta, porque tienden a primar los objetivos a medio o largo plazo, frente a los resultados inmediatos que buscan culturas como la norteamericana. Ignorar semejante cuestión ha sido la razón del fracaso de muchos hombres de negocios occidentales en sus tratos con socios japoneses. Para las culturas asiáticas en general, el grupo (el colectivo, la familia, la empresa, el país, el partido) es muy importante.

En parte creo que eso fue lo que llevó a Yoko a contestar a mi anuncio de clases de español de la facultad. Alguien como yo representaba un billete de entrada a varios grupos: el grupo de los alumnos de la facultad que no estudian arte, una persona española como su ex novio, una persona española como su admirado Gaudí o Almodóvar y alguien que comparte idioma con su actual novio, mexicano, que vive en Chicago. Yo soy una persona “educated” (porque tengo un Master) y una artista porque escribo ficción. Así dicho suena artificial y clasista. De hecho, en España la importancia de ser alguien “educated” (con formación universitaria) es mucho menor, básicamente por una cuestión de porcentaje: el nivel de universitarios entre las nuevas generaciones es muy alto, y también por una cuestión de enfoque, la universidad inglesa es más elitista que la española (por otra parte, los posgrados anglosajones son visiblemente mejores que los españoles, los profesores te ofrecen más, te exigen más y te tratan como a un igual en términos intelectuales; también son cursos más caros).

Decía que suena artificial y clasista esta forma que tiene Yoko de dividir a las personas en universitarias y no universitarias y artistas y no artistas, pero al menos en nuestro caso, funcionó. Quiero decir que más allá de que yo sea capaz de enseñarle a Yoko español y aspectos sobre la cultura española, compartimos inquietudes y podemos hablar virtualmente de cualquier cosa, en inglés. Analizado con más profundidad, los universitarios al estilo anglosajón comparten entre sí un interés por la lectura y por el aprendizaje continuo que les hace tener muchas cosas en común. Yo recuerdo que en mis tiempos de la facultad de periodismo, algunos compañeros de clase se quejaban cada vez que nos mandaban leer un libro o nos pedían leer el periódico a diario. A mí aquello me dejaba perpleja…

Mi enfoque del asunto “los otros” es más complejo. Para mí cada persona es muchas cosas a la vez, una especie de constelación humana, una ecuación llena de variables que se combinan entre sí, de manera que es muy probable que en alguna de las combinaciones de esas variables se forme algo que resuene parecido a como resuenas tú. Es decir que la persona más o menos marciana que tienes en frente en el metro o al lado en el autobús, puede ser tu par en alguna dimensión. Esta teoría de los pares ya la mencioné aquí. Creo que el éxito de los blogs y los foros tiene que ver un poco con esta búsqueda de los pares, las afinidades electivas y de las dimensiones coincidentes.

Vie
15
Jun '07

Sola en casa I

De veras que yo quería ser formalita e iros contando las cosas por orden cronológico, pero la realidad y mi muñeca dolorida (el nombre oficial, no sé qué del túnel metacarpiano, impresiona más) se imponen.
La cosa es que Patrick, mi flatmate productor de televisión se operó hace unos días del corazón (le diagnosticaron una estenosis de aorta de repente, buscando otra cosa) y ahora está pasando unos días en la playa, en casa de su tía, con su madre, a la que conocí el mismo lunes por la tarde, día de mi regreso. Esa historia espero contárosla con detalle.

Hoy viernes, mientras comíamos en la cocina sendas pizzas “caseras” (caseras tipo, la saco del congelador y la meto en el horno, que para UK es un alto nivel de “caserismo” gastronómico) F. me comenta que en una hora se va a Suecia y que ha sacado todas las macetas fuera, parte al patio y parte al jardín. Que va a estar fuera cuatro días, así que si no me importa, en el caso de que haya una ola de calor, estaría bien que las regara, me dice. Me quedo un poco flipada por las noticias y le digo que qué sorpresa y que por supuesto regaré las plantas. Comenta que el viaje lo ha decidido hace dos días. Tras varias pesquisas parece que la versión oficial es que se va a descansar y a probar su nueva cámara de video digital.
Un par de días atrás me había comentado que había pasado dos semanas muy malas, porque hizo un descubrimiento duro sobre ella misma, ya sabes, hay épocas en las que aprendes cosas de ti misma, y que eso la había descolocado mucho, que no me lo contaba de momento porque iba a pensar que está loca (ya lo pienso… ¡demasiado tarde, MacCalahan). Luego añadió que iba a empezar a ir a clases de meditación, y que para meditar Suecia era un sitio estupendo, así que imagino que todo forma parte de lo mismo. La cuestión es que estos días tiene mala cara, está como verdosilla y su “cuerno” (una protuberancia de tejido, en la frente) sobresalía un poco. Ella culpa de su estado en parte a que lleva un tiempo sin tomar sus vitaminas (tiene un estante lleno: vitaminas para mujeres, algas chinas, aceite de prímula, y en teoría debe tomarlas a diario todas, algunos boticarios tienen un morro que se lo pisan, o a lo mejor ella malinterpretó las instrucciones, como es disléxica…) y en parte a sus “desparrames”. Hoy me ha dicho muy seria que no piensa pisar un pub nunca más. Que se va a centrar exclusivamente en hacer cortos y películas… En fin, esta mujer es un caso. Por cierto la nevera está llena de cerveza y vino, incluso mi estante (quiero decir, de cerveza que no es mía). No sé si será cosa de ella (la supuesta abstemia) o de Patrick el enfermo coronario quien semanas antes de la operación seguía fumando…

Así que F. ha cogido un avión con destino Suecia, Patrick está en la costa irlandesa, A. mi compañero boliviano estará ya camino de Alemania para pasar el finde con la familia y yo estoy por aquí, carapantalleando y esperando a que venga Yoko a las 7 para su clase de español, con toda la casa a mi disposición todo el week end salvo que la hija monstruita de Patrick aparezca por aquí. Es una adolescente a la moda de aquí, con unas pelucas feas y aplastadas (la última vez tocaba rubio platino; la penúltima negro azabache… y por entonces yo pensaba que era su pelo; flipaba al verlo tan fosco ;-) ), extraño maquillaje, alérgica a saludar y supuestamente muy estilosa. De hecho parece ser que tiene una tienda de ropa en internet, desde la que vende ropa Vintage, y con mucho éxito.

La monstruita de las pelucas tiene costumbres extrañas como acechar en la oscuridad, sentada en el suelo en medio del pasillo, cerca del espejo y a los pies de la escalera, con lo cual a veces te tropiezas con ella cuando llegas de la calle. Tiene un amigo o contiguo discontinuo en plan cantante anoréxico en miniatura, pelo negro y camisa blanca, al que he “conocido” esta semana. Digo “conocido” porque él tampoco saluda, así que simplemente he visto deslizar su ingrávida (pero he de decir que atractiva) figura por el pasillo y luego he oído ciertos cuchicheos al otro lado de la pared (ellos ocupan la habitación de Patrick, el padre de la monstruita; cuarto que antes fue del polaco, y que antes fue mío). El hecho de que los monstruitos contemporáneos hablaran (entre ellos siquiera) me alivió, ya que les dio un cierto toque humano.
Pues eso, que estoy sola en casa I y no con demasiadas ganas de juerga, porque aún colea el carapantallismo, pero en fin, algo haremos que no sea leer y teclear. Aunque se me ocurre que siguiendo el ejemplo de absurdismo de F. puedo prometer que no volveré a entregarme al carapantallismo nunca más y que por contra me voy a centrar en cualquier cosa apetecible pero peregrina y que no dé dinero para pagar las facturas y que se pueda hacer sin ordenador. Pero no lo haré para que no penséis que estoy loca…

Jue
14
Jun '07

Concurso internacional de cuentos Javier de Mier

Pego a continuación las bases de un concurso de cuentos que unos amigos y yo venimos organizando desde hace unos diez años. La peculiaridad que tiene es que los participantes son al mismo tiempo jurado y que se autofinancia, además de la calidad de algunos de los cuentos presentados y del morro de algunos de los participantes, quienes con tal de poder participar cuelan el mismo cuento dos años, o un artículo de su blog, o un trozo de la guía teléfonica con la excusa de que es un texto posmoderno. En fin, animaos aquellos a los que os guste escribir, porque es muy divertido. En general los cuentos son tirando a serios y “cejas altas” pero de todo hay. La fecha de entrega es el día 22 de junio, así que hay que darse prisa. (Nota: el día de entrega previsto originalmente era el 21 de junio, jueves. Cuestiones de agenda del Presidente aconsejan que se retrase al viernes 22).

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XI PREMIO DE RELATO BREVE “JAVIER DE MIER” (2007)

Primera. Podrán presentarse a este premio todos aquellos autores que hayan sido convocados por la organización del mismo. Este premio se caracteriza porque el jurado está formado por todos los participantes. Ninguna otra persona será admitida como jurado, a salvo de lo expresado más adelante.

Segunda. Los relatos deberán tener más de 5 páginas y menos de 12, con treinta líneas por folio en letra Times New Roman cuerpo 12. Los originales se presentarán en hojas DIN A 4 de color blanco, numeradas y sin grapar. Se añadirá una primera hoja en la que constará el título del relato y el seudónimo utilizado por el autor.

Tercera. El original se entregará en sobre cerrado de tamaño folio de color blanco, en cuyo exterior no se escribirá nada. Dentro del sobre, se incluirá otro sobre pequeño de color blanco que contendrá una hoja con el título del relato, el seudónimo y el nombre del autor.

Cuarta. A fin de facilitar la participación en el concurso de autores no residentes en Madrid, los cuentos se entregarán también en diskette o CD formato Word. Los no residentes en Madrid pueden enviar su cuento a esta dirección de email en la fecha indicada: jgallego arroba filol.ucm.es .

Quinta. Cada participante aportará 20 € en el momento de la entrega del original. Esta cantidad constituirá la dotación del premio.

Sexta. Los originales se entregarán el día 22 de junio de 2007 a las 21,30 en DARBAR, calle Barbieri, 1 esquina a Infantas.

Séptima. Las copias se entregarán a los participantes el día 28 junio de 2007, a las 21,30, en el mismo lugar.

Octava. Cada participante votará dos relatos, entre los que no podrá figurar el suyo, a los que otorgará 2 y 1 puntos respectivamente según el orden de preferencia. La votación deberá ser firmada con el nombre de la persona que vota y el seudónimo utilizado en la presentación de su relato.

Novena. La puntuación se entregará en sobre cerrado el día 14 de julio de 2006 a las 22:30 en la calle Libertad 7 4º Izda.

Décima. En este día, será proclamado vencedor el cuento que haya recibido más votos según la suma de las puntuaciones obtenidas.

Undécima. Cada participante podrá nombrar a una persona que actuará también como jurado popular, quien emitirá su voto según las mismas normas que las establecidas en la base Octava, y sin poder elegir el cuento de quien le ha designado. Esta votación tendrá valor informativo, y no será vinculante.

Duodécima. La participación en este concurso supone la aceptación de estas normas.

En Madrid a once de junio de dos mil siete.

Javier de Mier

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Notas: Las negritas de las bases las he puesto yo para facilitar la lectura, con permiso del presidente. La dirección de correo a la que pueden enviar sus escritos quienes no residan en Madrid está expresada de forma que los programas de Spam de Internet no la identifiquen. A la hora de enviar habrá que sustituir la palabra arroba por el símbolo @.
La fecha de entrega se ha modificado por un día, por problemas de agenda. La fecha definitiva es viernes 22 de junio.

Mie
13
Jun '07

Días de muñecas

No es que haya sufrido una regresión, aunque pasando tanto tiempo como he pasado en Madrid con niños en los últimos días no sería de extrañar. La cosa es que he descubierto que yo soy una muñeca. Está claro que una Barbie no: ni la silueta ni el cerebro me dan para ello. Soy más bien una muñeca de Famosa de esas “que se dirigen al portal”. Soy rosadita como ellas y me muevo como un palo por culpa de las contracturas que el carapantallismo y las maletas pesadas me han regalado.
Hay unas cuantas novedades por aquí, relativas a Patrick, el productor de televisión y su familia, pero el carapantallismo sólo me permite escapaditas breves por ahora, de manera que lo contaré con detalle uno de estos días.

Ayer me despertó por la mañana una parrafada en inglés en el pasillo. Era Patrick hablando con su madre. Fue una sensación extraña, porque se ve que mi cabeza seguía en Madrid. Sin embargo, hoy miércoles, ya estoy completamente reubicada. En parte gracias al curro, he de decir. El curro intensivo te devuelve a la normalidad/rutina a toda velocidad. La que no está muy normal es mi despensa. Hice una pequeña compra, pero necesito comprar más cosas. En estas tres semanas Patrick y su madre han tomado posesión de parte de mi balda de la nevera, así que la situación ha sido un poco rara e incómoda. Mi primer día completo en la Pérfida lo pasé trabajando, comí Lentejas a la riojana de Litoral (con chorizo, tocino y tal) en el jardín y frutas variadas de Marks & Spencer (una nueva variedad, con mango, melón, piña y nectarina… estupendo; comprado en Gatwick). Me hubiera faltado tomar más proteína y no todas las lentejas, pero entre que tenía prisa por volver a currar y que la cocina había sido tomada por F-reloj-biológico y una vecina-estatua-de-sal-y-madre-en-la-vida me limité a calentar en el microondas el contenido de la lata, hacer un par de carantoñas al bebé que sostenía F, saludar a la estatua de sal (y coger un pellizquito en la parte del pelo cuando no me miraban, por si las lentejas estaban sosas) y decir que sí, que en España todo muy lovely, pero que tenía un deadline y no podía entretenerme mucho y salir al jardín con mi bandejita.

Lun
11
Jun '07

Perdonen que no me levante

Perdonen que no me levante, pero es que he dormido poco y arrastrado mucho peso, y esperado pacientemente a que los controladores aéreos franceses le dieran el sí quiero a los controladores de Barajas y estos a su vez a mi comandante de vuelo (más de cuarenta minutos de petición de mano, por Dios) y luego esperado menos pacientemente a que le dieran cinta-anillo en Gatwick a mi equipaje (20 minutos o así para conseguir el anillo) y luego menos pacientemente todavía a que un alma caritativa me echara una mano con las dos maletas en el “momento escaleras” (compuesta y sin novio/mozo servicial) y esperado por fin bastante menos pacientemente a que arrancara el segundo tren, que no hacía más que encender y apagar motores (y dejarme a media salida) y recibir la visita de terceros (el personal que recoge el contenido de las papeleras) mientras la voz de megafonía juraba y perjuraba imperturbable la inminente salida de mi tren hacia su destino y obviaba el evidente retraso y todos los detalles chocantes de la escena. El hecho de que en mi vagón no hubiera un alma, además, me tenía muy mosqueada: del asiento a la puerta, asomarse, el andén medio vacío, al asiento, más retraso, del asiento a la puerta, asomarse… “Mi no entender” una y otra vez.

En fin, que he llegado a un Londres con nubes pero caluroso. De Madrid he traído cosas nuevas y antiguas y variopintas. Por ahora, sólo he colocado convenientemente una parte de ese equipaje y comenzado a entender parte de su funcionamiento. Las estancias largas en Madrid me descolocan un poco al principio del regreso, pero también le dan ese punto de frescura y de buenas intenciones a la rutina londinense del año que empieza o del curso después del verano. Cosas nuevas, cosas viejas. El fuet junto a la ensalada Thai del Marks & Spencer sobre mi cama. Nostalgias nuevas y antiguas. Planes. Amueblar el tiempo que vendrá.

Así que, como dice el título y la frase del hermano Marx, perdonen que no me levante. Como ustedes se podrán figurar, esto de planear y arrastrar pertenencias y expectativas por el mundo cansa mucho.

Pero mañana empiezo un día nuevecito, como si fuera todo un año. Ya les contaré.

Jue
7
Jun '07

El futuro era esto

Como soy de natural peliculero llevo bastantes años haciendo cábalas coloristas sobre cómo sería el futuro. Incluso llegué a hacer alguna apuesta peregrina sobre qué sería de mi vida en 2005 (¡¡qué lejos sonaba aquello!!). En realidad eran previsiones que los demás hacían sobre ti. No acertamos casi ninguna, como era de esperar. La cuestión es que la mayor parte de mis amigos compañeros de la facultad o del instituto ya tienen uno o dos hijos y una vida que desde fuera se parece mucho a la visión que uno tenía de pequeño sobre los adultos. Así que si aplico bien lo aprendido en el CSI, tengo todos los síntomas de estar rodeada de compañeros de generación adultos y en esas circunstancias lo más probable es que me haya contagiado y yo misma sea también una adulta. Y por ahora no sé decir si es animal, vegetal o mineral. Pero haberlo, haylo.

Mie
6
Jun '07

¡Qué poco queda!

Vine a Madrid por dos semanas y al final casi me voy a quedar un mes… Algo he descansado y he visto a parte de mis amigos, pasado mucho tiempo en familia y disfrutado profusamente de la gastronomía española, pero me quedan cosas en el tintero que espero poder hacer en estos poquitos días que me quedan hasta el lunes. Por cierto, ayer hice Chicken Tikka Massala en casa. Gustó. Lo mezclamos con patatas y verduras cocidas, además de con arroz normal. Quedó estupendo. La salsa de Tikka Massala se puede hacer también con gambas y con cordero.

Por aquello de la ley de Murphy localicé una tienda en Madrid en la que venden productos ingleses a precios razonables después de haberme comprado las salsas en una delicatessen de importación. El sitio está en Juan de Austria, 11, cerca de Luchana, en la zona de Bilbao. Tienen casi de todo, tés variados, galletas, zumos de berries diversas, tea cakes, diversos curries. Está pensando para que los ingleses que viven en Madrid puedan comprar lo que añoran de su tierra, pero es un sitio estupendo para que los españoles que nos hemos acostumbrado a ciertas cosas de La Pérfida podamos conseguirlas.
En fin, sed buenos.

Mar
5
Jun '07

Sobres, herencias y tronío

Mi año y medio en La Pérfida me ha dejado una herencia extraña. En primer lugar, se ve que ha emparentado mi cara con la portada de un diccionario inglés-español y español-inglés, porque de no ser así no me explico por qué cada vez que vemos una serie o una película norteamericana o británica mi hermano se pone en modo usuario de Babylon y pulsa el botón secundario de mi cabeza para que le confirme sus más o menos peregrinas teorías sobre cómo se dice algo en inglés. Como si yo no tuviera bastante con las malísimas traducciones y con los con frecuencia malos doblajes. Así es imposible seguir la trama de una película o la de la corrupción urbanística en Marbella.

Luego está el factor tronío y caspa, con su Pantoja y su Rocío Jurado y su familia Flores. Parece que sólo ocurriera eso en el mundo: gentes que chillan y desafinan en el sentido más literal y en el metafórico. Sobres, herencias y tronío. Los hijos ilegítimos de los Flores-González. El marido al que se posterga. La finca que se revaloriza. La modernidad mediopensionista de fotos top-less en Interviú o películas sobre corrupciones de la carne que luego fueron corrupciones a secas. Sobres llenos de dinero en el cajón de los calcetines y cuentas opacas en Suiza.

Mi herencia de la Pérfida incluye algunos tics ingleses: decir “come in” cuando llaman a la puerta de mi cuarto o internarme en el pasillo por las mañanas a golpe de “Morning”. Y también he comprobado que padezco el síndrome “llevar una chaqueta” por lo que pueda pasar, porque en Londres el tiempo varía cada hora y claro, en Madrid, salir con una chaqueta en el brazo cuando hace veinticinco grados hace raro. Lo bueno es que con chaqueta o no, si vuelvo a casa tarde cuando la temperatura ha descendido, aguanto mucho mejor el frío (el fresco) que el resto de la gente, non che male.

Otra de mis herencias es el carapantallismo. Es momento de hacer el último esfuerzo y terminarlo. Va a quedar muy bien, creo. Y al otro lado habrá un sobre, recordémoslo.

En el mundo de los sobres blancos y salmón a mis compañeras de peluquería se ve que les fue muy bien: Espe ganó y el equipo de la Botella (es la segunda del equipo de Ruiz Gallardón) hizo lo propio. Espe-ro que a mí también me vaya bien con una serie de cosas que tengo en marcha a mi vez. Y por cierto, que se me olvidó comentar que a Espe le apuntan el turno en la peluquería como Condesa y que suele ir a primera hora y que le ponen un cafetito en una mesita especial con un agua mineral y la manicura le hace las manos a la vez que la peluquera la peina. Ambas dos (Espe y Ana) llevaban pantalones negros y pelo tirando a rubio. Eso es el tronío Génova style, los oros parece que pasaron a mejor vida.

En cierta manera me alegré de que los sobres con papeletas socialistas no se prodigaran en las urnas madrileñas. Sólo renovando desde dentro la FSM (Federación Socialista Madrileña), convertida ahora en PSM (Partido Socialista Madrileño) saldrá algo provechoso de ahí, nido de tránsfugas y políticos con maneras de mafiosos de la Ley Seca. Tienen que olvidarse de su herencia/rémora y empezar desde el principio. Al final, pese a las dificultades logísticas, pude expresar mi opción política en las urnas. Hasta ahí puedo leer. A este sobre se le acabaron las palabras.