Mi no entender/ Crónicas perplejas desde La Pérfida y España: weblog sobre una española en Londres y su regreso a España

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Sab
31
Mar '07

Todo a rojo y par

La semana pasada tuve mi última clase del máster, cosa que no significa que haya terminado: tengo que entregar un essay en mayo y la “dissertation” en septiembre. Hoy por hoy me separan del final del master muchas horas de lectura, discusiones (en el sentido inglés de discussion, no en el español: intercambio de opiniones razonadas) con mi supervisora y descubrimientos diversos sobre como escribía Joyce, en qué consiste traducir al español y cuál es mi propia relación con el inglés, con el español y con lo humorístico (mi tesis en principio va a versar sobre como dos distintas traducciones de un capítulo del Ulises de Joyce al español reflejan la vena humorística del original).

No he terminado el máster pero se ha cerrado una etapa: posiblemente no vuelva a ver a mis compañeros de clase (salvo a un par de ellas con las que suelo intercambiar emilios y a una, chilena, con quien intercambié el teléfono; chicos hay pocos, vamos, uno y vive en la otra punta de Londres, además de ser bastante tímido) y el final de mi estancia en La Pérfida se acerca. ¿Lo digo con pena? Supongo que un poco de pena sí hay. Es pronto para ponerse nostálgica, pero es el momento ideal para darse cuenta de que queda poco y de que hay que sacarle el partido a lo que queda, más allá de carapantallismos, limitaciones de presupuesto, mal tiempo y perezas varias.
El año y medio que llevo aquí ha dado para mucho. Aquí están las más de doscientas entradas del blog para atestiguar parte de ese proceso (hay notas que no han visto la luz del blog e infinidad de aspectos sin tocar; espero poderlos desarrollar de modo literario en algún momento). Las líneas principales ya las mencioné al cumplir el blog un año. Ahora me gustaría añadir dos aspectos más, la teoría de los pares y el elogio de la iniciativa.

Los pares son aquellos con quienes compartes una faceta tuya importante, con intensidad. Pongo un ejemplo: esa persona con quien puedes hablar de libros o de cine, porque coincidáis o no, hay un código común, un respeto y una especie de pacto tácito de aprender, enseñar y compartir algo que a la vez lo es todo o no es nada (a quién le importa lo honesto que sea tal director o los matices de tal narrador, o si lo que pretende transmitir tal texto es la soledad del hombre o lo humano de la soledad, sin embargo qué importante nos parece cuando hablamos de ello), pero el proceso de ir quitándole capas a la realidad para alcanzar su núcleo en un peregrinar que es puro lenguaje a veces se acelera y se vuelve más grato si a veces tiras tú y a veces tira otro o si vas comentando la orografía. En definitiva que conocimiento y comunicación muchas veces son una pareja bien avenida. O sea que básicamente compartes un interés, un foco y las ganas de hacer algo con eso en común. Los pares suelen ser además de pares, amigos y además puede darse la combinación pares y familia, pares y pareja. El par añadido a algo o el algo añadido a par garantizan un cóctel estupendo. Pero los “envido a la grande” (¿o sería duplex?), las apuestas fuertes son arriesgadas: producen mucha alegría cuando se obtienen, pero se dan con poca frecuencia. Yo en ese sentido he tenido mucha suerte y poseo combinaciones de par en varias casillas de mi vida.
Lo que he descubierto no es tanto que los pares sean tan imprescindibles como la familia y los amigos, sino que se pueden dar en distintas formas, dosis y por supuesto se pueden dar a distancia. Por mi parte he encontrado unos cuantos pares por aquí, con diverso grado de intensidad y de extensión de zona común. A veces me ha costado darme cuenta de que lo que tenía delante era un par: para eso también hay que “agiornarse”: en España tiendes a conocer a determinada gente en determinados sitios y las categorías son más nítidas. En Londres hay gente de todas partes, con todo tipo de inquietudes y puntos de vista y la gente siempre tiene prisa y a veces es difícil imaginar al par que se esconde debajo de alguien que tiene mucho de marciano o ciudadano de las antípodas.

Mi conclusión es que hay que ser más flexible con estas cosas y más proactivo: dar opciones a la gente, proponer cosas y ver qué pasa. De repente te surge un par cultural en una alumna japonesa de español o un par literario/vital en una profesora del máster o un par sui géneris en tu casera locuela.

Mi casera locuela y la necesidad de ser proactivo me llevan directamente al asunto de la iniciativa. Me gusta mucho el lado pragmático o industrioso de británicos y norteamericanos. Creo que está muy bien tender hacia cierto movimiento continuo. Quiero decir, hacer cosas, moverse, explorar posibilidades. Probar. En España a veces nos quedamos un poco sumidos en la inercia, arropados en la tradición o en lo conocido y luego nos quejamos de que nuestra vida es aburrida, que es siempre lo mismo. “Try something new today”, como dice el anuncio del Sainsburys, pues eso, prueba algo nuevo hoy, sea eso dejar un comentario en este blog :-) , irte a caminar por la montaña o a coger setas, pegarle un telefonazo a ese buen amigo del que hace un montón que no sabes, atreverte con ese libro denso cuyo lomo te echa para atrás pero que puede contener carne suculenta, con esa receta de cocina que suena riquísima pero complicada o atreverte a saludar cordialmente a ese vecino que te cae mal desde siempre, aunque nunca has hablado con él. ¿Me estoy volviendo un poco Michael Langdom en “Autopista hacia el cielo” o estoy siendo poseída por el espíritu “Qué bello es vivir”? Es posible: esto del interculturalismo y los pares es lo que tiene, que coges lo bueno y lo malo de la otra parte… O a lo mejor no es malo… sólo diferente. En fin.

Mie
28
Mar '07

Secuestro

Me retiene contra mi voluntad una tribu de vagos-guarros, ayudados por una maldición llamada carapantallismo y plazos de entrega. ¿Cómo sabe un@ que está rodead@ por una tribu de vagos-guarros (a veces, según el cabreo, se les puede poner delante una palabra que empieza por p) y no por vulgares compañeros de piso? La apariencia es normal. Visten al estilo occidental. La ropa es moderna y está limpia, incluso planchada. Pero hay una serie de síntomas que delatan que habitas entre vagos-guarros. En primer lugar, el 90% de las veces eres tú el que coloca los cacharros del escurridor, el segundo es que la dueña de la casa y el otro compañero se turnan para atascar el fregadero, porque son incapaces de poner bien la bolsa de la basura en el cubo de pedal (eso sera dislexia, seguro), porque el estado natural de los muebles de la cocina es con las puertas abiertas, porque los quemadores desarrollan vida propia si tú no podas cada día. Porque a veces los restos de la cena del viernes siguen en la cocina el lunes. Porque con frecuencia hay restos de cigarros en la cocina, porque se dejan la puerta del patio abierta. Porque si se les olvida forrar el cubo de basura del baño, siguen tirando cosas como si tal cosa. ¿Cómo descubrir que están tomando vitaminas? porque de repente empiezas a encontrar las caceloras en posiciones imposibles, la más pequeña abajo y tapas al borde como en las máquinas tragaperras (pero estas si se caen!) y entonces tienes claro que la euforia de las vitaminas les ha dado el arrojo para tratar de colocar algo por sí mismos, pero que la falta de práctica o de nuevo la dislexia, les ha impedido poner abajo la sartén más ancha.
Por lo que me cuentan y lo que leo, la tribu vagos-guarros está muy extendida en La Pérfida, amigus, el homus britannicus es espeso por naturaleza, que diría Félix Rodríguez de la Fuente. De hecho para el contexto inglés mis compañeros son hacendosos y limpios (el baño lo mantienen limpio por alguna promesa tribal o algo, por ejemplo), así que tampoco me quejo mucho, pero cuando tienes que pasar mucho tiempo en casa desespera saber que sólo vas a encontrar las cosas según tu canon de limpieza si las limpias y ordenas tú. En fin, vuelvo al carapantallismo.
(Es posible que en siguientes días no pueda actualizar porque estoy en un pico de trabajo. También es posible que un día una torre de sartenes mal colocadas me escalabre, iré con casco a la cocina por si acaso).

Dom
25
Mar '07

Que reciclen ellos

El medio ambiente es un tema candente en la Pérfida. Mis compañeros de piso compran productos orgánicos (“de cultivo biológico” decimos en España, productos obtenidos sin fertilizantes y no modificados genéticamente) y cosas recicladas, hablan con preocupación del cambio climático, y con interés de todo lo que suene a renovable o a ecología. Se critica mucho que el político tal usara un avión privado para ir no se donde o que el presidente de la oposición, David Cameron, diga que va a las sesiones de los Comunes en bicicleta siendo así que detrás va un coche con el maletín y los papeles.

Pero todos los principios y sus grandes palabras se ahogan en un vaso de… yogur, por ejemplo. ¿Será reciclable un vaso de yogur? Amigo, descubrir una verdad tan escurridiza escapa a sus posibilidades. ¿Y la bolsa de plástico azul de la tienda de conveniencia de la esquina? Porque siendo plástico digo yo que… Pero, hijo, no digas y lee. Mira, es un sencillo esquema. Viene todo en inglés y trae dibujitos. A ver, este párrafo por papá. Este por la ecología. Este por un aire más puro. Pues no, parece que no. En su mente un yogur es exactamente igual que un bote de suavizante, el envase de la carne picada del super y un gallifante.

A veces aciertan por casualidad, mejor dicho, a veces aciertan porque como tiran la mayor parte de los plásticos a la caja de reciclar acaba resultando que alguno de ellos es reciclable. En ese caso, lo que por supuesto no piensan hacer es aplastar la botella para que ocupe menos. O desarmar la caja. O aplastar la lata. Por más que se lo haya comentado un par de veces, para su gran asombro, ¿aplastar la caja, dices? ¡qué idea más revolucionaria! ¡anda, pero si es verdad que ocupa menos así! Lo que no se te ocurra a ti, Elsinora. Qué tía más brillante.

Estos procesos de leer una tabla y aplastar una caja exigen una gran preparación intelectual de la que mis compañeros de piso están eximidos por las siguientes razones: a) ser prácticamente bilingüe pero disléxica (lo cual impide leerte la guia de reciclado, aunque traiga dibujos), b) ser polaco y saber poco inglés (aunque sea conductor de camiones de basura) o c) ser inglés, no disléxico, productor de televisión pero un vago redomado… De los compañeros de piso que he tenido (van 6) sólo una (además de mí misma) era capaz de distinguir un bote de yogur de un bote de suavizante o de una bolsa o un cartón normal o un papel de periódico de uno encerado o parafinado (“waxed paper” dice la tabla). Durante este tiempo me he dedicado a explicar a gente que o bien sabía más inglés que yo o bien tenía más contacto con el maravilloso mundo del tratamiento de residuos urbanos que hay varios tipos de plásticos, que no todos son reciclables, que el papel encerado de los botes de zumos no se puede reciclar y que a lo mejor si se leen la guía que hay en el corcho subrayada en fluorescente yo dejo de tener que ir detrás de ellos desfaciendo lo que ellos hacen mal. Mis riñones agradecerían el cambio.

Reconozco que el sistema de reciclado en general y el de mi barrio en particular son bastante absurdos. Hay un montón de tipos de plástico y es fácil liarse. Además, acaba resultando laborioso porque te piden que limpies el vidrio, el papel de aluminio, las latas, que retires las grapas y cosas parecidas. Y lo mejor de todo es que después de tanta clasificación y tanto problema, en mi distrito debes juntar todo lo reciclable en una misma caja de plástico que recogen una vez por semana (hay contenedores donde lo puedes echar en cualquier momento, eso si cada cosa en su contenedor, pero si encargas una caja al ayuntamiento (y pagas por ella), te lo recogen una vez por semana con la basura tradicional). De manera que en realidad la tarea para mentes privilegiadas consiste en identificar lo que es reciclable y adecentarlo un poco. Pero es más cómodo reciclar a mi costa.

Estoy pensando en montar un taller intensivo para ecologistas con problemas de riego cerebral y cobrarles una pasta por enseñarles las sutiles diferencias entre los botes de yogur y los de suavizante. Eso sí, tendrá que ser todo explicado de viva voz, porque estos leer, poco (a lo mejor si me escribo las palabras en la cara…).

Mi acento hispano le daría a toda la sesión un aire exótico que le haría ganar un cierto halo de verdad misteriosa, se coge la cajeison, se aplasteison, y al cubeison con ella… como si estuviera leyendo las líneas de la mano. Un dos por uno de quiromancia y ecologismo urbano. Seguro que me forraba. Ya lo veo: Elsinora´s workshop, learn how to recycle without reading a word. Mi público objetivo (ecologistas concienciados con problemas para entender textos en inglés) es enorme. Al final va a resultar que los master de literatura (comparada) valen para algo… Te dan la ventaja (comparativa) de que tú eres capaz de leer en su idioma y ellos no son capaces de leer en ningún idioma.

(Nota sobre el título“Que reciclen ellos”. Unamuno dijo “Que inventen ellos” siendo “ellos” los países occidentales excluyendo a España; como la Red llega a todas partes es posible que la frase no sea familiar para muchos lectores del blog. Ahora algunos de la Perfida se han tomado la revancha conmigo… que recicle ella).

Sab
24
Mar '07

“Introspectémonos” (IV)

Cuatro lugares donde he estado de vacaciones
• Japón (la cultura, la mentalidad, la naturaleza).
• Lisboa (tiene algo esa ciudad).
• París (¡Vive la France!).
• El Gran Cañón (visto desde el aire impresiona).

Cuatro de mis platos comida favoritos (bueno, cinco)
• Sopa de marisco.
• Croquetas.
• Pulpo a feira.
• Sorbete de limón o frambuesa.
• Piña.

Cuatro sitios que visito a diario
• Mi no entender.
• The Guardian/El País. A veces leo The Independent o El mundo, pero no a diario.
• La página de Wordreference, el diccionario de inglés o el foro de consultas
• El blog de Suñén de la Escuela de Letras (aunque actualiza dos o tres veces por semana, pero yo erre que erre a mirar).

Cuatro lugares donde preferiría estar ahora
No estoy mal en Londres, pero no me importaría nada estar en:
• Madrid.
• París.
• Algun sitio con sol y cafés y librerías agradables. Si tiene playa mejor. San Francisco, por ejemplo.
• Roma, quizá. En la terraza de un café tomando un gelato de… elige tú mism@ aquí

Las personas que me gustaría que contesten son las siguientes:

-Javier Arriero, blogger y compañero de batalla literaria.
-Juan Carlos Suñén, webmaster de un portal sobre Letras muy completo y poeta “bitacoril”.
-Lisa, compañera griega del master que ya ha regresado a Atenas. Tendrá que hacer un esfuerzo enorme para elegir sólo cuatro películas, su blog recoge decenas pero en fin…
-Ignacio, cronista de Londres como yo pero con un enfoque más visual y unas fotos muy chulas.

Se admiten sugerencias para el futuro. Y os recuerdo que para escribir en la sección “Comments” no hay que tener nada importante o brillante que decir, vale con saludar y presentarse…

Vie
23
Mar '07

“Introspectémonos” III

3. Cuatro programas de TV que me gusta ver.

Aquí me sera difícil seleccionar, así que pongo más (this is a taylor-made meme):

-”Super Nanny”.
-”60 Minutes Recovering”.
-”Never Mind the Buzzcocks”.
-”You Are What You Eat” (equivalente al “Somos lo que comemos” español; hablé ya de este programa en El cura que comía demasiado).
-”The Apprentice”. “The Chef ” (el de Jamie Oliver que consiste en elegir a alguien para que lleve un gastropub en un pueblo perdido). Competiciones de habilidad para conseguir algo.
-La veterana serie “East Enders” de la BBC tiene su gracia, pero sólo la veo si da la casualidad. Tiene un punto de honestidad a lo Dickens que está bien y los actores son buenos. Refleja muy bien el aspecto físico de muchas inglesas…

Me gustan los programas que cuentan una historia (de una familia cuyos niños son imposibles, de una casa que necesita urgentemente una remodelación), que incluyen un cambio a mejor (los niños al final vuelven al redil gracias al consejo de la super niñera) y un cierto grado de reto intelectual/activo: hay algo que está mal y hay que arreglarlo. Para ello hay que combinar conocimiento y acción y observación. En el caso de la Super Nanny todos observan, la niñera es la que aporta el conocimiento y quienes actúan son básicamente los padres en aplicación de lo sugerido por la nanny, mientras que los niños reaccionan.
En el caso de las casas, un miembro de la familia llama al programa y mientras el familiar al que se quiere sorprender está fuera, se cambia la casa de arriba abajo, pintando, trayendo nuevos muebles y demás. Previamente el familiar “gancho” ha dicho qué elementos quiere conservar y ha mencionado algunos rasgos del gusto de su familiar. Los cambios los decide un decorador y luego hay un equipo gigante de pintores, carpinteros y demás que lo ponen en marcha. Ver cómo es la casa te permite imaginarte cómo son sus habitantes. Y después es muy chulo ver cómo la casa es de-construida y luego como paulatinamente va tomando forma y una cosa encaja con la otra. Y luego es muy emocionante ver la cara de la persona “a sorprender”. Normalmente les encanta y se emocionan un montón. “The Apprentice” mola por lo que tiene de dinámica de grupo, reto intelectual/personal, competitividad, pero me revuelve un poco ver lo rastrero que puede ser el género humano… El concurso de State Agent de Anne Maurice también es curioso y de paso aprendes sobre decoración de interiores… y los grupos también se llevan su dosis de comportamiento rastrero a veces.

El “Never mind…” es un programa de humor muy dinámico, con bastante mala leche y guiones muy currados (mucho trabajo de documentación, también). Tiene formato de concurso, con canciones, preguntas sobre actualidad en clave humorística y cosas así. Al principio cuesta seguirlo porque te falta inglés o te faltan los referentes culturales para entenderlo, pero últimamente me estaba gustando mucho. Tiene mucha gracia. Pero se acaba de terminar la temporada.

That´s all folks!! Esto es tó, esto es tó, esto es todo amigos.

La siguiente entrega cierra el “meme” y contiene lo siguiente:

-Cuatro lugares donde he estado de vacaciones.
-Cuatro de mis platos favoritos.
-Cuatro “sitios” que visito a diario.
-Cuatro lugares donde preferiría estar ahora.
-Cuatro personas o personajes que quiero que contesten al cuestionario.

Jue
22
Mar '07

“Introspectémonos” II

2. Cuatro lugares donde he vivido.
Pondré cinco ya que en realidad corresponden a dos ciudades.

• Cuando era pequeña, yo, Elsinora, viví muy brevemente en un pueblo al norte de Madrid. Era una zona rural/obrera con casas bajas, pastores de cabras, pequeñas colinas y olor a leña quemada. La zona es ahora un distrito de Madrid, muy bien comunicado, lleno de torres y con pisos que valen un pastón. Teníamos un pequeño jardín que a mi me gustaba regar con una manguera desde la terraza.

• Madrid, barrio céntrico cerca de la Castellana, a la sombra de los impersonales y apabullantes Nuevos Ministerios. Era una zona nueva, muy años sesenta o setenta, piso de protección oficial, de esos de paredes finas. El nuestro daba al norte y era poco luminoso. Teníamos una terraza cubierta, grande y con muchas plantas y juguetes (recuerdo el tanque del Madel Man de mis hermanos que yo utilizaba como coche o monopatín o mi cocinita de Brekar). La ventana interior de la terraza daba a mi cuarto (lo de tener ventanas a jardines en el cuarto se ve que me ha marcado). Era un barrio lleno de gente joven y además era la época del babyboom, así que había niños por todas partes deseosos de jugar contigo.

• Madrid, Chamberí, barrio castizo, céntrico, muy agradable con sus tiendas de todo tipo, su vida de barrio, sus parques. Los vecinos originarios son de sesenta años para arriba, pero hay también matrimonios de profesionales liberales con hijos porque se ha puesto de moda el barrio (casas antiguas bonitas, de techos altos) y treintañeros “trendy” con pasta y también numerosos latinoamericanos (sobre todo dominicanos) que lamentablemente viven hacinados o semihacinados en pisos antiguos sin acondicionar. Un barrio estupendo si te puedes permitir un alquiler alto (pinchar aquí para leer sobre una noche al raso contra el elevado precio de la vivienda en Madrid).

• Noroeste de Londres (West Hampstead). Una zona que me encantó, bien comunicada (metro, varias líneas de tren, buses variados; todo esto es fundamental porque en Londres los transportes fallan mucho) con tiendas pequeñas y grandes, restaurantes, cafés, gente joven, mezcla racial. Pelín ruidoso el entorno, eso sí, con tanto tren y demás. Estuve allí recién aterrizada en Londres, viviendo en casa de una amiga. Tardaba un montón en llegar al college y además los alquileres eran caros, así que cambié de zona.

• Sureste de Londres, principio de zona 3, sin metro pero con un cercanías apañado y cinco buses muy cerca de casa. Está bien comunicada con la facultad y tiene un par de cafés chulos, un par de pubs interesantes y es segura por la noche. Vivo en una una zona tranquila de clase media dentro de un distrito complicado y con un cierto grado de inseguridad ciudadana. Tenemos un parque muy grande cerca de casa con vistas a los Docklands y zorros que se dan carreras en cuanto se pone el sol. A pesar de la fama, y de que muchas partes están asquerosas y cierto nivel de delincuencia, Lewisham es un distrito dinámico, con uno de los mejores indicadores de rendimiento escolar de Londres, pionera en reciclaje, y puntera en música, arte y teatro cómico (aquí se iniciaron artistas de “stand-up shows”, monológos cómicos; información en inglés pero muy fácil de entenderaquí) y en los ochenta fue muy activa en el terreno de movimientos de derechos civiles. Muy cerca de casa además hay una colonia sostenible de una especie de ermitaño que quiere que vivamos de acuerdo con la naturaleza y enseña a la gente a hacer hornos naturales y organiza trueques y demás, según leí en el Time Out hace un par de semanas (yo había visto el “allotment”, el terreno cedido por el “council” en que el tipo hace sus experimentos, pero me había parecido una cosa cutre e improvisada, tipo chabola; después de leer el artículo sigo sospechando que mi primera impresión fue atinada).

Próxima entrega:
Cuatro programas de TV que me gusta ver (increíbles revelaciones en camino ;-) , además de sesudos análisis sobre la tele de La Pérfida).

Para ver la relación de las preguntas pendientes pinchar aquí .

Mie
21
Mar '07

“Introspectémonos” I o la reinvención del “meme” en clave narrativa

Me pasa Sirventés un “meme”, que para quien no lo sepa es una cadena con preguntas que debes responder en tu web y luego pasar el relevo, y no sé si darle las gracias o salir corriendo. El carapantallismo y el temporal me impiden lo segundo, así que ahí vamos (reclamaciones a Sirventés ;-) ). Eso sí, las contestaciones son de Elsinora que es quien ha recibido y aceptado el “meme”, así que no se corresponden necesariamente con las del personaje de carne y hueso.

1. Cuatro películas que puedo ver una y otra vez.

Esto está difícil. No soy de ver las pelis muchas veces. Ni tampoco de releer mucho los libros. Para la música sí me gusta repetir. Y además soy consciente de la trampa autodefinitoria que encierra esta pregunta (no en vano he hecho preguntas parecidas en entrevistas).

• A mi lado ñoño le gusta “Cuando Harry encontró a Sally” (When Harry Met Sally) y mi lado minimalista le apoya, ya que la peli tiene muchos hallazgos narrativos y usa muy bien las elipsis. Pero la tengo que ver cada bastante tiempo, porque es un poco demasiado… no sé como decirlo ¿ñoña? ¿ochentera? (la ropa especialmente, oh my goodness). La canción de “potaito/ potato, tomaito/tomato” sigue siendo estupenda.

• “Amanece que no es poco” de Jose Luis Cuerda me parece un punto. Funciona mejor si se ve por trozos.

• “El príncipe de las mareas” de Barbra Streisand (estoy quedando muy poco intelectual, pero en fin, me gustan las pelis con catarsis y Nick Nolte me mola).

• “El señor está servido” una peli española de la época del destape, mala malísima, pero con mucha gracia de puro tópica. En casa nos sabíamos parte del diálogo de memoria y decíamos las frases en el momento más inesperado, ante el estupor de los que estuvieran presentes.
Alternativamente, alguna peli de los hermanos Marx (por ejemplo la del tren, con sus “en lugar de dos pon tres” “uno de ellos de oca” y cosas semejantes).

• Me gusta ver de vez en cuando “La jungla de cristal 1”, con ese Bruce Willis que lo aguanta todo, aunque no puedo evitar la grima al ver cómo camina descalzo sobre cristales rotos. Una de las mejores bazas de la peli es la empatía entre el poli negro zampa donuts y Bruce Willis.

En prevención de accesos de somnolencia súbita frente a la pantalla por parte de los lectores, he decidido trocear la respuesta.

Próxima entrega: “Cuatro lugares donde he vivido”.

En sucesivos artículos (coming soon) :

1. Cuatro programas de TV que me gusta ver.
2. Cuatro lugares donde he estado de vacaciones.
3. Cuatro “sitios” que visito a diario.
4. Cuatro lugares donde preferiría estar ahora.
5. Las cuatro personas o personajes que quiero que contesten a este bonito cuestionario.

Lun
19
Mar '07

Elogio de la fábula o el zorro fogoso

Quien no conoce la historia está condenado a repetirla, dice el adagio. En este caso, la historia pertenece a la fábula y no a los historiadores.

El muy zorro me engañó. Me engatusó con su despliegue de formas atractivas, su buen diseño y su elegancia. Me entró por los ojos por su carácter de gratuidad y demás. Pero al final me pasó factura.
Se ve que estoy llamada a que mi relación con los zorros en este país sea de amor/odio: el zorro fogoso, el zorro de fuego me ha obligado a repetir parte del trabajo.
El Firefox tendrá muchas ventajas, pero con algunos programas no detecta bien las URL y eso puede tener consecuencias nefastas para el carapantallismo. ¡Viva el Explorer (al menos a la hora de currar)!

Dom
18
Mar '07

Como saber si un español vive en Inglaterra

Muy fácil. Por muy correcto que sea su español hay pequeños detalles que lo delatan. Te da las gracias por tus mensajes o emails y prodiga porfavores y gracias, y lo siento (o perdona). Cuando cierra un documento Word y el programa le pregunta “¿desea guardar los cambios?” contesta mentalmente “sí, por favor” o “no, gracias” antes de seleccionar la casilla correspondiente. Empieza a considerar la proximidad física excesiva una invasión de su espacio. Dice “me tomará tiempo hacer eso” en lugar de “me llevará” y se ha vuelto muy cortés a la hora de ceder el paso a la gente. Descuida ligeramente su atuendo en el sentido de que no se preocupa tanto como antes de que los colores combinen bien, ni tampoco da demasiada importancia a su peinado. Cada vez que va a España le parece que la gente habla muy fuerte, que no saben hacer cola y que le miran mucho. Se hace reñir por los empleados de las fruterías porque se empeña en seleccionar a mano lo que va a comprar (eso sí, pide perdón muy rápido, lo malo es que le sale mecánicamente en inglés; el frutero alucina al ver que en seguida se pone a hablar español de nuevo). Mira al lado contrario cuando tiene que cruzar y a veces llama libras a los euros y le parece que todo está muy barato o muy caro (si no hace la conversión entre monedas). Sus emails informales suelen carecer de mayúsculas. Toma mucho té con leche y considera que la kettle es un gran invento y lo usa para cocinar. Se ha vuelto menos friolero, incluso llama buen tiempo a temperaturas que claramente no lo son. Le parece que en España hay un gran complot de los medios y los grupos de presión para que nadie se entere de lo que en realidad pasa y que por eso sólo se habla siempre de lo mismo, separatismo, ETA y prensa del corazón, con aderezos puntuales de Guerra Civil y cosas semejantes.
En la parte positiva, alucina con el sol, y con la comida, y con la gente paseando y charlando por todas partes. En la parte negativa le parece que la mayor parte de las películas están muy mal dobladas, por más que haya oído decir durante años que en España los actores de doblaje son excelentes y considera que aunque imperfecta, la televisión inglesa es mucho más plural, variada e imaginativa que la española.
Y esto es todo por ahora. That´s all for now.

Sab
17
Mar '07

El mundo es ancho y propio

Con permiso de Ciro Alegría.

Cuando uno lee sobre temas de multiculturalismo, costumbres de cada cultura, etiqueta internacional y cuando uno vive fuera uno las diferencias pasan a un primer plano (foreground). Pero con el tiempo, paulatinamente, van ganando terreno las semejanzas. Hoy al terminar la clase la profesora de Teoría de la Traducción me ha dicho que tenía que hablar conmigo. Y lo que me tenía que contar (con varias polacas como público no previsto detrás) es que le había gustado mucho mi novela.

La sensación de que el mundo ancho se vuelve propio, que uno lo conquista pacíficamente, no se basa en la satisfacción al descubrir que alguien aprecia lo que has hecho (aunque es muy gratificante y motiva mucho) sino en darte cuenta de que puedes conectar, incluso en unos niveles muy profundos, con personas de diferentes procedencias (backgrounds) por medio de materiales muy personales y con los que a veces gente muy cercana a ti no pudo sintonizar.

Jue
15
Mar '07

Londres se mueve y te mira

Trabajo con palabras, palabras, palabras, sentada en una mesa, en un interior, así que hoy mi pequeña venganza o compensación será hacer huelga de palabras en el blog (esto son los servicios mínimos) y recrearme en algunas escenas del Londres exterior. Porque creo recordar que existe un Londres con calles y edificios en tres dimensiones y gente que sube y baja y camina y no sólo pantallas planas y correos lineales y códigos de documentos iguales a sí mismos.

(Si no estuviera de huelga de palabras diría que la primera foto es del Big Ben y el resto del London Eye…)

(Acabo de descubrir que si mueves despacio la rueda del ratón a la altura de la primera noria, parece que estuviera girando. ¡Qué divertido! ¡haz la prueba si tienes ratón con rueda! Funciona en los dos sentidos pero tienes que usar como navegador Mozilla Firefox y mover la rueda despacio).

Mar
13
Mar '07

Sólo para tus ojos

Ardillas primaverales.
Las hay de varios tipos, coquetas, bien compuestas.

Funambulistas

Bastante humanas

Activas

Y otras decididamente pasadas de químicos

—————-

Si te han gustado las fotos, echa un vistazo a los post siguientes porque también contienen fotos, de diversos tipos.

'

Estado de gracia

A veces parece que un@ flotara sin ningún esfuerzo sobre las cosas y que un cierto aire cálido lo elevara sobre la línea del horizonte.
A mí desde los tiempos del colegio la primavera me descentra intelectualmente y me estimula para todo lo demás y puede que este estado de gracia de dos minutos y tres centésimas que experimento ahora mismo y que va acabándose mientras lo cuento sea simplemente una mutación de ese estímulo “para todo lo demás”, derivada de que esta primavera en la capital de la Pérfida está siendo un poco un simulacro de tal. Se creen que a base de repetirlo nos vamos a creer que el tiempo es realmente “fine”, que quince grados de máxima, que “lovely sunny day” y demás cantos de sirena radiofónica, pero a ver desde cuándo con quince grados uno siente fresco a pesar del jersey y la cazadora.
Este estado de gracia que supongo muy breve se ha presentado tras un par de días en la zona gris, así que más que estado de gracia el post se debería llamar equilibrio inestable, supongo, pero bastantes malas noticias hay ya circulando por el mundo para estropear este momento blanco y leve y cálido en que lo bueno parece estar al alcance de la mano como las frambuesas en mi jardín en cuanto el sol aparezca de verdad y los días sean soleados de veras.
(El último recuerdo que tengo de una sensación como ésta data de cuando gané un premio literario, hace unos cuantos años. No creo que esta vez tenga nada que ver con el vale por un kilo de brócoli congelado que me tocó en el Sainsburys hace unas semanas y que al final se me ha caducado sin hacerlo efectivo…).

Lun
12
Mar '07

Oh balancé balancé -Balance de un año de blog y año y medio de Londres

o El que no se ríe (de sí mismo y de la vida en general) es porque no quiere

El aniversario de un blog, como el aniversario de una persona o el fin de año, se puede enfocar de muchas maneras. La más habitual es el balance, que como todo resumen lleva implícita una valoración (estética, moral o ideológica, o un canon, que dirían en mi Máster). Algunos también se ponen nostálgicos cuando cumplen años y a otros muchos les da por contar batallitas. Finalmente, otros prefieren el enfoque “confesiones” (el momento más tal, el momento más cual).

Mi enfoque esta vez va a ser misceláneo, pero va a tener poco de batallita (eso creo que tocará a la vuelta a Madrid… amigos míos y familia: podéis iros preparando, ¡voy a ser una abuela cebolleta total, me temo! porque ya he empezado a darme la brasa a mí misma) y no mucho de confesiones, al menos no en plan amarillo, porque no me parece el formato ni la vía.

Para mí las experiencias más importantes de este tiempo en Londres se articulan en torno a los siguientes ejes:

• El (re) descubrimiento mundo de los sentidos: colores, texturas, sabores de la ciudad y de mi día a día aquí. La naturaleza y la cocina. La importancia de lo material-doméstico.

• Qué se cuece en el mundo de la cultura contemporánea: estudios culturales, postcolonialismo, feminismo, el canon occidental, el multiculturalismo. Entro en este mundo en gran medida gracias al Máster pero también gracias a Londres y su múltiple oferta cultural y humana. Este nuevo marco te (re) coloca como persona y como escritora. Básicamente descubres que hay muchas maneras de hacer las cosas y cuál es el peso de tu background personal, histórico y cultural, para bien y para mal.

• De Chamberí a las afueras de Londres o mi nuevo hogar: una casa en el Sureste de Londres que es un microcosmos con sus características y reglas de funcionamiento “in progress”. Unido a esto, también, ¿qué es Londres? Elsinora y la gran ciudad. ¿Qué requisitos mínimos debe tener tu casa, tu barrio, tus “flatmates”? Para ser una novata en el tema, me he apañado bien. Me aconsejaron bien, por una parte (gracias, Vero, alias la paloma instructora del primer post), por otro lado fui sensata (gracias papis: supongo que esto son cosas que se aprenden en casa) y para rematar seguí una intuición que resultó cierta (las fotos de la que ahora es mi casa me gustaron mucho cuando las vi en Gumtree, y tuve buen feeling con mi compañera de piso desde el principio).

• La independencia o quién narices es Elsinora, qué necesita, qué cosas le parecen prescindibles, qué sabe hacer, qué ignora, qué es capaz de aprender, dónde tropieza sistemáticamente, cómo empezar de cero en un sitio nuevo. Conseguir y gestionar el dinero que necesitas.

• Caracterización de en qué consiste mi relación con el lenguaje, tanto el español como el inglés. Qué me aportan, cuáles son las limitaciones de cada uno para mí. ¿Qué pasa con el francés que en teoría era mi segundo idioma? (Me sigue encantando, la verdad, el francés y los franceses, pero ha pasado necesariamente a un segundo plano). Derivado de esto y relacionado con el asunto cultural, mi relación con los libros, con la literatura. Leer en inglés supone desarrollar estrategias muy distintas a las que yo -lectora y autora más de lenguaje que de trama- solía emplear al leer en castellano.

• Otra forma de percibir las cosas en general, que deja lo verbal en un segundo plano: otra forma de ver los programas de la televisión, de interactuar con la gente: por ejemplo, te fijas en otras cosas, buscas el pragmatismo más que la expresión correcta o el matiz. Parece que el equilibrio verbal/visual se hubiera roto claramente a favor de lo visual, pero ocurre que no empecé a hacer fotos hasta muy tarde (tanto en España como en mis viajes solía hacerlas y con un estilo bastante definido). Creo que lo que me ocurre con las fotos es que o bien las hago en plan primera impresión de un sitio o en plan impresión de un sitio que conozco mucho, mientras que empezar a vivir en Londres era una situación intermedia. Sin embargo, el lenguaje para mí es un elemento todoterreno e incluso omnipresente. De hecho creo que esa naturaleza lingüística me ha complicado las cosas aquí pero al mismo tiempo me ha permitido conservar mi marco -soy como la tortuga que arrastra su concha lingüística. Y a medio plazo está dando como resultado un inglés bastante bueno. El cambiar de idioma, a un escritor le rompe por un tiempo y luego le reconstruye. Espero con impaciencia esa reconstrucción sintética (al modo de la dialéctica marxista; tesis– antítesis– síntesis), porque de momento me siento un poco desmembrada, estado que te da ligereza pero te da una apariencia extraña y escasa movilidad, si a eso vamos ;-0 (Exagero, claro: hoy por hoy me siento bastante cómoda leyendo y escribiendo inglés; lo entiendo bastante bien, lo hablo regular, aunque con claridad según me han dicho; y a la pregunta que algunos me hacéis a veces sobre en qué idioma sueño, las pocas veces que me acuerdo de lo que sueño había partes en inglés y partes en español; pero en este mismo post he tenido que corregir un par de estructuras inglesas que se me habían colado, básicamente lo de escribir frases en plan sujeto, verbo, predicado, el castellano es más flexible para eso y por otra parte cuando voy a Madrid se ríen de mí cuando llamo librería a la biblioteca y cosas así y aquí en Londres a veces cuando hablo español “canto”, quiero decir que doy al final de las frases una entonación ascendente en lugar de la descendente propia del castellano -hablo como si preguntara en lugar de afirmar algo-; yo es que siempre he sido un poco vacilona, por otra parte, vacilón, qué rico vacilón).

Dom
11
Mar '07

Parecidos razonables o coincidencias forzadas

Algo en nuestra naturaleza nos lleva a buscar resonancias, ecos, coincidencias, y parecidos por todas partes. En cuanto decidí escribir sobre 2001: Una odisea en el espacio empezaron a aparecer monos o gorilas por todas partes (en el artículo sobre el vello corporal, en un anuncio que dejaron en nuestro buzón), tengo una foto de Kubrick en la que sale igualito a Salman Rushdie, sobre el que escribí en el penúltimo trabajo, el periódico se llena de menciones a Penélope Cruz que debería ser la esposa fiel de algún Odiseo (Raya) del celuloide y por otra parte no puedo evitar sentirme un poco Penélope de mí misma: por la noche destejo lo que tejí de día, me sumo en el eterno retorno de Nietzsche, Zaratustra o quien se ponga por delante .
Muchos espectadores y críticos consideran que desde 2001, el Danubio azul está indisolublemente unido a esa peli, pues bien, el otro día pongo la televisión y caigo en un programa sobre Mister Strong, el hombre más fuerte del mundo, parece ser que es una serie de reportajes (de interés únicamente antropológico, en mi caso). La cosa es que ese día tocaba la sección maduritos: unos cachas de caras completamente arrugadas y cuerpos hinchados (pero aún compactos, algunos) hacían posturitas mientras sonaba el Danubio Azul. No sabría calificar el efecto logrado, tragicómico quizá.
Hace unos días escribía sobre Reginald Perrin en este blog, pues cuál no sería mi sorpresa al reparar en que el científico ruso con el que habla Floyd en el transbordador Hilton es el mismo Rossiter, el actor que encarnaba al protagonista de aquella serie.
Las coincidencias y repeticiones son muy literarias y dan mucho juego, pero a mí me parece que en esto ocurre un poco como lo que cuentan algunas embarazadas, que basta que se ellas esperen un niño para que reparen en todas mujeres embarazadas que hay en su entorno, o cuando uno se rompe una pierna y empieza a reparar en todos los que llevan escayola como él. Así somos: habitualmente pasamos junto a un montón de cosas que obviamos hasta el momento en que se vuelven importantes para nosotros. En ese momento nos parece que todo el mundo está obsesionado con lo que nos obsesiona (o lo contrario: que hemos visto pasar taxis toda la noche hasta que nos hace falta coger uno para volver a casa) porque de alguna manera concebimos el mundo como una extensión de nosotros y no al revés. Seguro que hay una razón biológica para nuestro filtro de indiferencia/coincidencia, probablemente relacionada con que procesamos la información que es relevante para nosotros de manera inmediata y prescindimos del resto.

Sab
10
Mar '07

El rincón de Elsi

El post de hoy va a ser un poco doméstico. Hoy quiero hablar de lo importante que es tener buenos hábitos para la higiene mental. Tener un cierto orden vital, alternar el trabajo con el descanso, las actividades intelectuales con algunas físicas, comer de forma equilibrada y cuidarse en general. No se trata tanto de dar consejos (ni que fuera el barbudo de los Briconsejos de La 2), como de compartir mi experiencia, por si a alguien le sirve.

En este terreno debo decir que mi Pepito Grillo es la para otras cosas muy desestructurada S., mi flatmate y casera locuela. Cuando ve que dedico muchas horas seguidas a estudiar o a trabajar me recuerda lo necesario que es parar, darse una vuelta, descansar, y que llegad@ a determinado punto, tu rendimiento baja mucho y es mejor cortar, dedicarle menos tiempo pero que este tiempo sea de calidad (el concepto “quality time” lo usan mucho en Inglaterra, aplicado al tiempo que los padres dedican a los hijos, por ejemplo, o a tu trabajo creativo o intelectual). Me parece que este tema del trabajo extensivo, de “echar horas y horas” los españoles somos expertos y que probablemente de ahí viene en parte nuestra baja productividad a pesar de que somos de los que tienen una jornada laboral más larga. También sucede que tenemos mucha costumbre de mezclar trabajo y relaciones sociales (el cafelito o la caña en el bar de abajo, la larga comida con sobremesa…) y que en general la tecnología no está muy bien implementada.

A lo que iba, para rendir uno tiene que tener claro qué es ocio y qué es trabajo. Si se trabaja como free lance es difícil establecer esa diferencia y también es dificil cuando uno trabaja en algo que le gusta, o cuando aficiones y curro coinciden, o cuando las aficiones tienden a cero, caso también bastante común en esta sociedad. Así que la primera regla es distinguir, que haya figura y fondo: esto es el trabajo (puede que el trabajo sea 10 horas, por ejemplo, porque estas en pleno pico) y esto es el descanso (currando 10 horas está claro que mucho ocio no puede tener uno). Pero el hecho de tener claros los límites es fundamental: si no ves el final de lo que estás haciendo, si nadas en círculo, no tendrás sensación de avanzar y además perderás el norte.

La segunda regla sería organizarte. Priorizar las tareas y prever cuánto te va a llevar cada una aproximadamente. Los anglosajones lo llaman “time management” y tienen kilos y kilos de libros sobre el tema. Yo no soy muy buena en este terreno, pero lo que tengo claro es que cuando más cunde es cuando más cosas tengo en marcha. ¿Contradice esto la ley de figura y fondo? No. En realidad lo reafirma: si tienes mucho tiempo libre, el trabajo (o las ocupaciones intelectuales o domésticas) acaban confundiéndose con el ocio, estás en una especie de permanente espera, un continuo posponer, que te parece correcto porque como tienes tanto tiempo te puedes permitir perderlo. Al final no haces nada, porque pierdes la noción de que el tiempo es algo valioso que hay que administrar y porque tu motor acaba oxidándose a falta de uso. Esto le ocurre al menos a la gente poco disciplinada, por lo que he observado. Hay gente muy capaz de manejarse perfectamente con mucho tiempo libre.
La tercera regla sería el reconocimiento y la gratificación. Vale, has hecho esto. Date por enterado, ponte una medalla virtual por lo que has hecho bien, toma una nota mental (esto es muy inglés “a mental note”) de aquello que puedes mejorar en sucesivas veces y sigue adelante. Si según tu programa ahora toca descanso, pues descanso desconectando, si toca otra tarea, otra tarea, pero con tu medalla -virtual pero flamante- en la solapa.

La cuarta ley tiene que ver con el medio físico en el que trabajas. Debería ser el adecuado: la silla, la mesa, la luz, tu postura, la ventilación. Yo paso muchas horas trabajando y estudiando en la misma habitación en la que duermo y si no tuviera cuidado con cosas como el orden y el cambio de espacio acabaría bastante perjudicada (hay quienes sostienen que ya lo estoy :-) ) . Intenta cambiar de ambiente, salir a dar una vuelta, ir a la cocina cada cierto tiempo.

La quinta regla es tu cuerpo. Por muchas horas que tengas que echar a una tarea, por muy agobiante que sea tu trabajo, busca la forma de moverte, alimentarte bien (la fruta es sana y no requiere preparación, por ejemplo) y mantener tu cuerpo en buen estado. No sólo vas a rendir más, sino que alejas la posibilidad de que te dé un soponcio frente a la pantalla (cansancio, estrés, sedentarismo y ansiedad son factores de riesgo). Además, el curro pasará, pero tu cuerpo te acompañará el resto del viaje.

La aplicación a su propio caso de las teorías de S, sobre el “quality time”, la importancia del ejercicio y de ciertas medidas de ergonomía (cuando vio el atril que uso para leer se puso a aplaudir, yo no entendía nada) es incierta (aún la estoy procesando; lleva un par de meses en los que apenas trabaja) pero está claro que algo habrá hecho esta mujer bien en lo que se refiere a su gestión para haber podido comprar una casa en Londres con 34 años y por sus propios medios (y “mortgage” mediante, y aún sin pagar del todo).

Esto ha sido todo por hoy en el Rincón de Elsi. Sed buenos. Y si tenéis alguna sugerencia más, o alguna experiencia que queráis compartir a este respecto, adelante.

Mie
7
Mar '07

Vasos medio llenos

Como ustedes saben, señoras y señores, la mitad, el centro, la media de algo son conceptos resbaladizos. A la derecha podrán admirar la teoría del término medio, que está muy bien y tiene solera aristotélica. Al fondo, podrán contemplar la idea de un punto equidistante, que es así como más visual pero también implica una idea de equilibrio y simetría. Finalmente, en primer término, se encuentra la idea de la media, el tan reputado “average” anglosajón (aquí casi todo se mide y se valora respecto a su relación con la media) cuya pretensión es tranquilizarle a uno/a a base de estadística (u homogeneizarle).

Los tres centros tienen su atractivo pero al mismo tiempo suponen algún tipo de trampa. El lector medio no podrá dejar de preguntarse a estas alturas “¿a qué viene esto?”. Pues a una cuestión muy simple (o de complicación por debajo de la media, si se prefiere). Hace un par de semanas una profesora del master me hizo saber que mi primer essay -ese que había escrito a matacaballo en plena época de carapantallismo profesional- era muy bueno. La noticia me animó bastante, pero también puso presión sobre el que estaba escribiendo en ese momento. Si una tesina escrita en cuatro días estaba muy bien, una para cuya escritura disponía de dos semanas debería seguir estando muy bien. Ese listón alto complicó mucho las cosas y por otro lado la propia complejidad del tema (comparar la Odisea de Homero y la película 2001: Una odisea en el espacio de Kubrick) tampoco facilitaba la tarea.

La cosa es que durante el proceso aprendí bastante, terminé bastante cansada, estuve haciendo cambios hasta el último momento (movida por el perfeccionismo que despertó la buena nota; el enfoque del primer essay era simplemente sacarlo adelante a tiempo), pero al final entregué algo que me pareció razonablemente bueno. Pasadas unas horas, empecé a darle vueltas al cambio de título de última hora y a la nueva versión de las conclusiones y a si en realidad el essay no tendría demasiada información y poca interpretación, a la posibilidad de que le faltara teoría. Mi forma de enfocar el “essay” estaba siendo muy distinta a la de la vez anterior. Había muchas expectativas y eso había enturbiado el punto de vista durante la gestación de la tesina y tras la entrega. La cosa es que seguía tan agotada como una hora antes de ese mismo viernes día de la entrega del trabajo, pero ahora, en lugar de sentir el alivio y el bienestar que suceden al final de una tarea, rumiaba reparos estériles.

De algún modo me di cuenta de que me había metido en un bucle absurdo y corté el círculo para convertirlo en una recta. La recta me permitió salir de mi cuarto, recorrer el pasillo y entrar en la cocina. Allí tropecé con S. y charlamos un rato, entre otras cosas, de mi bucle, pero contado desde fuera (y visto desde fuera el radio era pequeño y por tanto la magnitud del bucle/circunferencia poco importante) y en versión apta para disléxicas.

Al día siguiente tocaba volver al “carapantallismo”, es decir a un trabajo de tipo editorial que supone muchas horas y mucha concentración y unas fechas de entrega muy cortas, cuando a mí lo que me pedía el cuerpo era un buen descanso y alguna palmadita en la espalda. El carapantallismo tocaba al día siguiente, y al otro, y al otro. Eso sí me tomé un día libre por higiene mental. Y la cuestión es que ahora en este terreno carapantallil mi vaso sigue tan medio lleno o medio vacío como hace dos semanas, pero por algún motivo parece más vacío que antes. Será el cansancio acumulado o que en realidad sigo sumida en algún tipo de bucle que me absorbe la energía. Como ustedes saben, como ustedes saben, como ustedes saben.

Lun
5
Mar '07

Paréntesis

Aunque en mi vida las transiciones últimamente no se pueden hacer con suavidad sino “tout à coup” me gustaría crear un paréntesis entre lo de antes (ese bonito essay sobre 2001 de Kubrick y la Odisea) y el carapantallismo que me espera (bueno, en el que ya estoy sumida).
Os propongo que hagáis lo propio, que paréis lo que estéis haciendo o pensando y os toméis unos minutos o unos segundos para ir a los siguientes link y dejaros llevar por lo que cada elemento sugiere (no vale fijarse en detalles secundarios).

Viaje 1.
Viaje 2.

Dom
4
Mar '07

Eclipse de luna y liberación de Elsinora

Los del monolito negro me han soltado. Justo a tiempo, porque yo acabé mi “essay” para el máster sobre la Odisea de Homero y 2001: Una odisea en el espacio el viernes, así que además de haber terminado mi trabajo de campo en la Luna, ya empezaba a hartarme de su telekinesia y de su inteligencia superior, que vale que son muy listos, energía pura y demás pero feos son un rato (quizá un día os cuente cómo son… rompiendo el acuerdo de confidencialidad que me han hecho firmar por telepatía) y bastante pesados con tanto eterno retorno (menudo dolor de cabeza, con tanto pasado-futuro y yo sin mi Gelocatil, que allí todo lo curan por ondas alfa). Llamadme superficial, pero tanta energía pura y tanta inteligencia superior deberían entrar un poco por los ojos, ¿no? A estas alturas deberían conocer a los humanos y saber cómo funcionan nuestras cabezas. Se ve que estoy en una fase poco evolucionada del ser, o que he visto mucha tele, pero seguro que ligo más que ellos.
En fin, andaban inquietos porque con esto del eclipse de luna iba a haber mucho humano mirando y no querían ser localizados (sólo les dan la plasta en efemérides, como el año 2001, los aniversarios redondos de la peli de Kubrick y cuando hay eventos astronómicos como el de anoche), así que me devolvieron a mi habitación londinense, junto a mi ventana que da al jardín de los zorros y las ardillas, la barbacoa de los vecinos y el pub Chanteclair, pero con el trasiego interestelar he cogido frío y mis planes de celebración de entrega de “essay” se han ido al garete: estoy griposa total. Pero eso sí, vi el eclipse de Luna desde la Tierra, que parece lo lógico para una terrícola (incluso para una que es medio marciana, como es mi caso).
Explorando mi entorno habitual comprobé que al sureste de Londres llovía y hacía bastante viento, pero la luna se veía potente y casi llena y luego poco a poco tapada por una lengua por la parte inferior. Vi a un terrícola, quiero decir, a un inglés, con un trípode haciendo fotos. Y justo antes de entrar en casa, como todas las noches, eché un vistazo al cielo estrellado: todo en orden. Se le coge cariño al universo y a sus seres, ésa es la verdad.

Sab
3
Mar '07

“Mi no entender” cumple un año

Parece que fue ayer, pero ha pasado ya un año desde el primer post y casi año y medio desde que llegué a La Pérfida.

Estoy preparando una selección de las cosas que más me gustan de Londres, pero también quería aprovechar el cumpleaños para hacer una pequeña recapitulación de los mejores artículos. Ahí va mi top ten, mis diez favoritos (el orden es más cronológico que cualitativo).

1. De Palomas y Londres
2. Todos somos raros
3. Bragas católicas
4. Un marciano en la casa de los comunes
5. El kebab y los parroquianos
6. El verdadero esperanto
7. Patatas para doce
8. Blackheath: césped con gomina
9. No intentes hacer esto
10. Erika Ortiz y la distancia de las preguntas

¿Cuáles son tus favoritos? ¿Por qué?
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